La libertad de expresión, que es consecuencia de una profunda libertad de conciencia, hacen de Nicolás Redondo una voz más que autorizada para hablar de lo que ocurre en España. Quien ha practicado el oficio de la política en las condiciones más difíciles no se va a amedrentar por un secretario general (Pedro Sánchez) que ha vivido entre algodones, política y materialmente hablando. Su entrevista con El Debate da buena muestra de ello.