25 de septiembre de 2022

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Saber leer bien en Misa: claves para acercar las escrituras a los fieles cada domingo

Controlar el volumen, modular adecuadamente la voz y entender la densidad de lo que contiene la Biblia es fundamental para acompañar a los feligreses durante la Eucaristía

Una buena dicción, la respiración adecuada, saber hacer una lectura anticipada para detectar los puntos, las inflexiones de voz según las frases y hacer las pausas correctas. Bien podrían ser estos los consejos aplicables a cualquier orador en algún curso de coaching o de habilidades para hablar en público. Sin embargo, estas propuestas están técnicas pueden ser perfectamente aplicables a la Misa, tal y como propone el periodista y locutor de radio Ángel Manuel Pérez.
Hace cinco años decidió embarcarse en esta aventura y son decenas de personas de las diócesis de Madrid, Toledo, Sevilla, Getafe, Cuenca y Alcalá de Henares las que han querido contar con sus servicios.
«Procurar leer despacio, alto y claro, con ritmo y vocalizando, hace que el sonido llegue bien al oyente», asegura Pérez en su página web. «El lector comunica la Palabra de Dios no solo al pronunciarla correctamente sino también en el convencimiento, el tono, el volumen... Son factores clave para entender el mensaje».
Foto Misa

Una parroquia en el momento de silenció después de la comuniónUnsplash

Luchar contra la vergüenza

Una de las causas que ha detectado el creador de Voz en Misa para una mala dicción es la vergüenza y los nervios de tener que hablar en público, que pueden jugar una mala pasada. Leer mal las escrituras de los profetas, los salmos o el corpus paulino, puede ser una experiencia poco agradable para quien tiene que hacerse cargo de esta responsabilidad y especialmente incómodo para los oyentes. «El lector en nuestras Misas hace como Jesús en la sinagoga, y debe procurar hacerlo tan bien como él lo hizo», cuenta Pérez.
La Palabra, como uno de los elementos de transmisión de la fe más destacados, requiere «ser leída cada vez mejor» y para ello «educar la voz es como aprender a tocar un instrumento; no basta el talento, hay que trabajar y esforzarse cada día».
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