Durante estos días se han vuelto virales numerosas fotos que muestran al arzobispo de Valencia, monseñor Enrique Benavent, caminando por el fango y consolando a los damnificados
Un sacerdote, pala en mano, achica el fango que está en todas partes
Victor Gutierrez
Con el barro hasta el cuello
Numerosos sacerdotes y monjas, como el padre Federico Ferrando, en el centro de la foto, han movilizado a cientos de voluntarios de parroquias y colegios para ayudar a paliar los efectos de la DANA
Víctor Gutiérrez
Bien recibidos por los ciudadanos
Desde los primeros días, el arzobispo de Valencia, monseñor Enrique Benavent (a la izquierda) y el Nuncio del Papa en España, monseñor Bernardito Auza (de perfil), han recorrido las calles cubiertas de fango para estar cerca de las víctimas
Víctor Gutiérrez
Con los voluntarios
El arzobispo de Valencia, con las botas cubiertas por el fango, conversa con varios voluntarios en un receso del trabajo en una de las iglesias afectadas
Víctor Gutiérrez
Empezar de nuevo
El sacerdote Julio Baños, inmerso de lleno en las tareas de limpieza
Víctor Gutiérrez
El rastro de la destrucción
El sacerdote Olbier Hernández, en la localidad de Alfafar, ante un coche destrozado por la riada
Víctor Gutiérrez
Tras las huellas del arzobispo
Monseñor Benavent recorre las calles enfangadas de las localidades desoladas. Muchos sacerdotes, monjas y laicos han estado, desde el primer momento, ayudando a los más afectados