El impulsor definitivo del proyecto ha sido el actual párroco de La Nava de Ricomalillo, D. Héctor J. Rodríguez de Rivera, un sacerdote canario. El próximo sábado, el arzobispo de Toledo, monseñor Francisco Cerro Chaves, consagrará e inaugurará la colosal estatua, fruto del esfuerzo de los 500 vecinos y los párrocos del municipio.