El monasterio La Santa Espina se encuentra en Valladolid
Una fundación ofrece gratis a los sacerdotes un monasterio para descansar: «Sois un don precioso»
La Fundación Educatio Servanda pone en marcha una original iniciativa en el convento de La Santa Espina de Valladolid: «Nosotros, los laicos, debemos aprender a querer, agradecer y cuidar» a los curas
«Desde la Fundación Educatio Servanda nos dirigirnos a vosotros con afecto y gratitud para compartir una iniciativa que nace de nuestro profundo deseo de cuidaros y acompañaros en vuestra vida espiritual y pastoral». Así da comienzo la carta que la institución educativa ha remitido a los sacerdotes para que, «vengan de donde vengan, puedan, durante unos días, descansar, orar o estudiar de manera totalmente gratuita, poniendo a su disposición alojamiento y pensión completa sin coste para ellos» en el monasterio de La Santa Espina, un conjunto monumental del siglo XII situado en Castromonte (Valladolid).
Hace tres años, la Fundación Educatio Servanda comenzó a gestionar el antiguo cenobio cisterciense, «que ofrece sus instalaciones en temporadas vacacionales para actividades pastorales de grupos, parroquias y movimientos de la Iglesia». Ahora dan un paso más, y han lanzado la iniciativa para «hacer un regalo a los sacerdotes porque entregan su vida al servicio de Dios y de todos nosotros, con una dedicación que muchas veces les agota», señalan en su carta.
La sala capitular del monasterio La Santa Espina
«Hoy, deseamos poner a disposición de todos vosotros, pensión completa, de manera gratuita, la casa de espiritualidad La Santa Espina, para cuando necesitéis unos días de silencio, estudio, contemplación o descanso», añaden. «Para el pequeño equipo de Educatio Servanda que vive y trabaja allí, será una auténtica alegría acogeros, compartir con vosotros la celebración de la Santa Misa y contribuir humildemente a vuestro descanso», invitan.
A los sacerdotes sólo les piden que se pongan en contacto con la institución a través de su página web.
Educatio Servanda es una institución sin ánimo de lucro. Nace en 2006 a iniciativa de un grupo de familias cristianas que, procedentes de diferentes ámbitos sociales y «preocupadas por la deriva de la educación en España, deciden trabajar conjuntamente para edificar un modelo educativo propio, en comunión con sus obispos y con la ayuda de sacerdotes diocesanos», explican en su página web. «En esta unión de laicos -cuerpo- y sacerdotes -alma-, seña de identidad capital de la Fundación, reside una de sus principales fortalezas», subrayan. En la actualidad, dirigen 13 colegios en 7 diócesis diversas.