Judíos rutenos de los Cárpatos llegan a Auschwitz-Birkenau, mayo de 1944
Auschwitz abre una exposición permanente dedicada «a las vidas y experiencias de los prisioneros»
Esta muestra es el resultado de más de doce años de preparación donde se presentan 153 objetos originales, 2.4000 fotografías, 489 documentos de registro y 29 obras artísticas realizadas por supervivientes
El Museo de Auschwitz cuenta con una nueva exposición permanente en sustitución de la anterior, que, con algunas modificaciones, ha estado abierta al público desde 1955, según informa la institución en un comunicado de prensa.
Bajo el título Auschwitz. Experiencias de los prisioneros del campo albergará los bloques 8 y 9 del antiguo campo de concentración. Una nueva muestra que es resultado de más de doce años de preparación: «Ha sido un esfuerzo de gran envergadura», ha explicado la dirección del Museo en el comunicado.
Asimismo, afirmaron que la nueva exposición está dedicada exclusivamente «a las vidas y experiencias de los prisioneros» que llegaron al campo de concentración y exterminio nazi.
El director del Museo, Piotr Cywiński, expresó su agradecimiento a todos aquellos que han hecho posible esta primera parte de la exposición. «Es muy importante que los miembros del Consejo Internacional de Auschwitz –entre ellos supervivientes cuyas voces fueron tan cruciales para configurar la memoria de Auschwitz tras la guerra, como el profesor Władysław Bartoszewski, Marian Turski y Israel Gutman– hayan contribuido a este trabajo. Sus reflexiones han sido de un valor incalculable para nosotros», expresó durante la presentación de la muestra.
Tres ejes temáticos
La primera parte de la exposición presenta a los visitantes los diferentes grupos de prisioneros registrados en el campo, así como las etapas del brutal y humillante proceso de transformación en prisionero: el shock inicial, la desnudez forzada durante el baño, el afeitado del cabello, la confiscación de todas las pertenencias personales, la entrega del uniforme a rayas del campo y el registro propiamente dicho, simbolizado por las tarjetas personales, las fotografías del campo y el número tatuado.
La segunda parte presenta la vida cotidiana en el campo: desde la campana de la mañana, pasando por el aseo, las comidas, los recuentos, las horas de trabajo esclavo y la noche en los barracones del campo.
Uniformes de rayas que pertenecieron a algunos de los prisioneros Auschwitz
La última parte está dedicada a las experiencias internas de los prisioneros, los elementos constantes de la existencia en el campo. Los temas incluyen el agotamiento, el hambre, el frío, la corporeidad, el miedo, el entumecimiento, la desesperanza y la muerte.
«Al crear la exposición, tuvimos que recordar que solo se trata de una introducción, que prepara a los visitantes para enfrentarse al lugar auténtico donde se produjo un mal tan inmenso», afirmó Piotr Setkiewicz, jefe del Centro de Investigación y uno de los comisarios de la muestra.
En este sentido, el director del museo –quien también ha participado en la creación del hilo conductor de esta exposición–, advirtió que han apostado por una exposición que «no define ni narra, sino que presenta».
Así, esta nueva exposición permanente en lugar de contar la historia, la muestra. En un lugar como este infame campo de concentración, «la historia debía hablar con imágenes y pruebas, no solo con palabras. Por eso, en la nueva exposición, el guía actúa como narrador, explicando los temas a medida que surgen», recoge el catálogo de la muestra.
Fotografías de las víctimas de Auschwitz
En total, la exposición reúne 153 objetos originales, incluyendo zuecos, uniformes de rayas, cuencos, una silla para cortar el pelo de los prisioneros, un látigo y una batuta de la orquesta del campo. También se exhiben 2.400 fotografías, 489 documentos de registro y 29 obras artísticas realizadas por supervivientes.
El Museo Auschwitz-Birkenau se fundó poco después de acabar la guerra en los terrenos de los antiguos campos. Sus antiguas instalaciones fueron inscritas en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco en 1979 y cada año es visitado por alrededor de dos millones de personas.
Auschwitz fue el más grande de los campos de concentración y exterminio creado y puesto en funcionamiento en 1940 hasta que en 1945 fue liberado por el Ejército Rojo. Se calcula que en Auschwitz fueron asesinadas entre 1,1 y 1,5 millones de personas.