Fondo del cuadro 'La Adoración de los Magos'
Primer plano del cuadro 'La Adoración de los Magos'
El Niño que nació pobre en un pesebre y terminó cambiando el curso de la historia

El nacimiento que cambió el mundo: cuando la humanidad recibió al Salvador en un pesebre

Primer plano del cuadro 'La Adoración de los Magos'
Primer plano del cuadro 'La Adoración de los Magos'
Primer plano del cuadro 'La Adoración de los Magos'
María Rabell
María Rabell
Clara González
Clara González

Con aquel «hágase en mí según tu palabra», que María pronunció ante el ángel Gabriel, comenzó a desplegarse lo que san Pablo en su carta a los Gálatas denominó «la plenitud del tiempo». El sí de esta joven de Nazaret dio inicio al plan de salvación y al cumplimiento de las promesas que Dios había ido revelando desde los tiempos del Génesis. María, hija de Joaquín y Ana, era judía y nacida en Galilea. No se sabe con exactitud ni el año de su nacimiento ni el de su muerte, ya que ninguna fuente, aparte de la Biblia, aporta esa información. Tampoco se conoce su edad exacta al quedar embarazada, aunque se estima que era apenas una adolescente. Según la tradición judía de la época, a los doce años y medio las niñas ya eran consideradas aptas para casarse.

La Anunciación de Nuestra Señora

Evangelio según San Lucas
Capítulo 1, versículos 21 al 38

26En el mes sexto, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, 27a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. 28El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». 29Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. 30El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. 31Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. 32Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; 33reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin». 34Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco varón?». 35El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. 36También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, 37porque para Dios nada hay imposible». 38María contestó: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel se retiró.

Anunciación, de Sandro Botticelli
Anunciación, de Sandro Botticelli - Galería de los Uffizi de Florencia (Italia)

María ya estaba comprometida con José cuando el ángel Gabriel se presentó en su hogar para darle la noticia de que iba a ser madre del Hijo del Altísimo. Según relata Mateo en su Evangelio, que narra la historia desde la perspectiva del carpintero, el ángel se le apareció a José en un sueño y le dijo: «No temas recibir a María como tu esposa, porque lo que en ella ha sido concebido procede del Espíritu Santo». José permaneció a su lado, y apenas unos meses después enfrentaron el primero de muchos episodios que los llevarían a pasar la noche del nacimiento de Jesús en un humilde pesebre, calentado únicamente por un buey y una mula.

El viaje a Belén

Evangelio según San Lucas
Capítulo 2, versículos 1 al 5

1Sucedió en aquellos días que salió un decreto del emperador Augusto, ordenando que se empadronase todo el Imperio. 2Este primer empadronamiento se hizo siendo Cirino gobernador de Siria. 3Y todos iban a empadronarse, cada cual a su ciudad. 4También José, por ser de la casa y familia de David, subió desde la ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, que se llama Belén, en Judea, 5para empadronarse con su esposa María, que estaba encinta.

Augusto había ordenado un censo en todo el imperio, incluyendo la región de Siria, donde gobernaba Cirino. Estos dos nombres, que menciona Lucas en su relato, son fundamentales para cotejar la historia con otras fuentes que puedan confirmar lo narrado en la Biblia. En torno a esta gran recaudación de impuestos surge un debate histórico que Benedicto XVI aborda en La infancia de Jesús: «El censo ocurre durante el reinado de Herodes el Grande, quien sin embargo ya había fallecido en el año 4 a. C.», señala Ratzinger. Además, existen otras dos fechas que generan cierta controversia sobre este evento.

Camino seguido por San José y María desde Nazareth a Belén
Camino seguido por San José y María desde Nazareth a Belén - Ángel Ruiz
Moneda romana de plata con la efigie de Augusto
Moneda romana de plata con la efigie de Augusto - Museo Romano de Mérida

Flavio Josefo, reconocido historiador judío, sitúa el empadronamiento en el año 6 d. C., durante el gobierno de Cirino, quien también aparece en las Escrituras. Según La infancia de Jesús, «existen indicios de que Cirino ya había intervenido en Siria alrededor del año 9 a. C. por orden del emperador». Varios especialistas señalan que este censo se extendió durante varios años y se realizó en dos fases: primero, se registraba la propiedad de las tierras, y luego se cobraban los impuestos correspondientes. Se cree que fue durante la primera de estas etapas cuando María y José viajaron hasta Belén, el lugar donde debía nacer Jesús, tal como había profetizado Miqueas (5,2), y como subraya nuevamente Benedicto XVI en su obra sobre los primeros años de Jesús.

Herodes el Grande y la matanza de los inocentes

Evangelio según San Mateo
Capítulo 2, versículos 16 al 18

16Al verse burlado por los magos, Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus alrededores, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos. 17Entonces se cumplió lo dicho por medio del profeta Jeremías: 18«Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes; es Raquel que llora por sus hijos y rehúsa el consuelo, porque ya no viven».

Herodes el Grande, de Nicolas Caussin Dionisio el Exiguo, Ícono del siglo VI.
Herodes el Grande, de Nicolas Caussin; Dionisio el Exiguo, Ícono del siglo VI.

Si Herodes había fallecido cuatro años antes, resultaba poco probable que hubiese dado la orden de la matanza de los inocentes al enterarse del nacimiento del Rey. Entonces, ¿cuándo nació Jesús? La respuesta proviene de Dionisio el Exiguo, un monje escita que murió en Roma en el año 526 d.C. Este religioso calculó la Natividad el 25 de diciembre del año 753 desde la fundación de Roma, aunque lo más probable es que cometiera un error y en realidad se refiriera al 749. Para Dionisio, el año 753 marcaba el inicio del 1 d.C., cuando en realidad debería corresponder al 3 d.C. Para que los episodios relatados por Mateo sobre los Magos y la masacre ordenada por Herodes sean históricamente posibles, el nacimiento de Cristo debería situarse en torno al 6 o 7 a.C.

Nacimiento de Jesús

Evangelio según San Lucas
Capítulo 2, versículos 6 y 7

6Y sucedió que, mientras estaban allí, le llegó a ella el tiempo del parto 7y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada.

Adoración de los pastores, de Matthias Stomer
Adoración de los pastores, de Matthias Stomer

Todos conocemos el lugar donde esto finalmente sucedió: el portal de Belén. Sobre el humilde pesebre se alza hoy la basílica de la Natividad, una de las iglesias en uso más antiguas del mundo. La primera construcción sobre el hueco donde un posadero alojó a la Sagrada Familia junto a sus animales fue ordenada por Constantino I, quien aprobó el proyecto a petición de su madre, santa Elena. Desde entonces, Belén se convirtió, y continúa siendo hoy, un importante centro de peregrinación.

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Puerta de acceso

Puerta de la Humildad

Así conocida por sus reducidas dimensiones, que obligan a los que quieren entrar a arrodillarse. Su tamaño se redujo durante el dominio otomano, para evitar la entrada de ganado al recinto.

Vista de la nave central

Nave central

Las columnas están decoradas con imágenes de santos y las paredes estuvieron cubiertas de mosaicos, hoy parcialmente visibles.

Estrella de plata que marca el lugar en el que nació Jesús

Gruta de la Natividad

Una estrella de plata de 14 puntas marca el punto en el que reposó Jesús tras el nacimiento. La roca está protegida por un recubrimiento de marmol y puede verse por el agujero en el centro de la estrella.

Escaleras de acceso a las grutas que se encuentran bajo la iglesia

Acceso a las grutas

Además de la gruta de la Natividad, bajo la Iglesia se encuentran las grutas de San José, San Jerónimo y de los Santos Inocentes, cada una de ellas con su propio altar.

Alatr Mayor de la Iglesia de la Nativida de Belén

Altar Mayor

Comparten la custodia del templo tres comunidades religiosas: una católica romana, una apostólica armenia y una ortodoxa griega. Cada una con sus propios altares y espacios designados.

Detalles de la Iglesia de la Natividad

Adoración de los Reyes Magos

Evangelio según San Mateo
Capítulo 2, versículos 9 al 12

9Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino y, de pronto, la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. 10Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. 11Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. 12Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se retiraron a su tierra por otro camino.

Bajo una estrella señalada en el suelo de la gruta de la Natividad, se puede rezar frente al lugar exacto donde Jesús nació, allí donde pastores y Magos acudieron a adorarle. Mateo no menciona sus nombres, ni cuántos eran ni quiénes exactamente los acompañaban. Fue la tradición posterior la que fijó que eran tres, tomando como referencia los tres regalos que llevaron al Niño: oro, incienso y mirra, y que sus nombres eran Melchor, Gaspar y Baltasar. El evangelista los describe como «magos», aunque más como sinónimo de astrólogo. Hasta hoy, estos tres personajes siguen siendo los más enigmáticos de la Navidad. Sus nombres no aparecen hasta el siglo VI, cuando se plasmaron en un mosaico de la basílica de San Apolinar el Nuevo, y su leyenda se extendió hasta el siglo XII, convirtiéndose en protagonistas del auto de los Reyes Magos, la obra teatral en castellano más antigua que se conserva.

Adoración de los Reyes Magos, de Velázquez Adoración de los Reyes Magos, de Francesco Bassano
Adoración de los Reyes Magos, de Velázquez; Adoración de los Reyes Magos, de Francesco Bassano - Foto: Museo Nacional del Prado

Tras el regreso de Melchor, Gaspar y Baltasar a Oriente, Mateo retoma su relato con José volviendo a recibir un mensaje del ángel Gabriel en sueños: «Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que te avise, porque Herodes busca al niño para matarlo». Las Escrituras son la única fuente que narra la tragedia de la matanza de los inocentes. El rey de Judea, sintiéndose traicionado por los Magos que lo habían seguido hasta su palacio guiados por una estrella, les pidió que le revelaran el paradero de Jesús bajo el pretexto de adorarlo, cuando en realidad planeaba asesinarlo. Al no obtener la información que buscaba, se enfureció y ordenó la muerte de todos los niños menores de dos años en Belén y sus alrededores.

Adoración de los Reyes Magos, de Juan Bautista Maíno
Adoración de los Reyes Magos, de Juan Bautista Maíno

Huida a Egipto

Evangelio según San Mateo
Capítulo 2, versículos 13 al 15

13Cuando ellos se retiraron, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo». 14José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto 15y se quedó hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta: «De Egipto llamé a mi hijo».

Ruta seguida por la Sagrada Familia durante la huida a Egipto, según la tradición de la Iglesia Copta
Ruta seguida por la Sagrada Familia durante la huida a Egipto, según la tradición de la Iglesia Copta - Ángel Ruiz

No se sabe con exactitud cuánto tiempo permaneció la Sagrada Familia en Egipto, pero tras un período, otro mensajero de Dios se le apareció a José en sueños indicándole que ya era seguro regresar a Judea. El evangelista interpreta este viaje como el cumplimiento de una profecía del Antiguo Testamento: «De Egipto llamé a mi hijo» (Oseas 11,1). Los textos canónicos no ofrecen más detalles sobre esta estancia, aunque los evangelios apócrifos, no incluidos en el canon bíblico, relatan diversas anécdotas y milagros ocurridos durante la infancia de Jesús. La hermenéutica bíblica vincula estas historias con la de José, hijo de Jacob, quien fue vendido por sus hermanos y llevado a Egipto, donde fue liberado gracias a su habilidad para interpretar los sueños del faraón. Al regresar, la familia se estableció en Galilea, donde Jesús creció, trabajó junto a su padre carpintero, fue visto entre los doctores en el templo y, más adelante, eligió a los Doce que le acompañarían hasta su muerte.

Las primeras navidades de León XIV

La Navidad en el Vaticano tendrá este año un sabor distinto: serán las primeras del pontificado de León XIV, quien ha introducido varios cambios en el calendario litúrgico navideño, marcando sus primeras fiestas al frente de la Iglesia con un estilo propio. La Misa de Nochebuena se celebrará a las 22:00 horas del 24 de diciembre, retrasando tres horas el horario establecido por Francisco durante la pandemia. El cambio acerca la ceremonia a la tradición: hasta 2009 comenzaba a medianoche; luego Benedicto XVI la adelantó a las 22:00 y Francisco a las 19:00.

El Papa Leçon XIV en la última audiencia jubilar del sábado santo en la Plaza de San Pedro
El Papa Leçon XIV en la última audiencia jubilar del sábado santo en la Plaza de San Pedro - GTres

El 25 de diciembre regresará otra tradición emblemática: la Misa de Navidad en la basílica de San Pedro a las 10:00 horas, que no se celebraba desde 1994, en tiempos de san Juan Pablo II. Aunque la vigilia de Nochebuena terminará tarde, el Pontífice ha decidido mantener esta ceremonia matutina, seguido del esperado mensaje y bendición Urbi et Orbi al mediodía. La atención se centra en si León XIV retomará la práctica de saludar en múltiples idiomas, algo que sus habilidades lingüísticas recientes hacen pensar que podría suceder. El Pontífice, además de su lengua materna, el inglés, se ha mostrado fluido en español, italiano y francés, e incluso se atrevió a hablar turco durante su reciente visita a Ankara.

La agenda navideña del Vaticano incluye también momentos históricos vinculados al Jubileo. El 25 de diciembre se cerrará la primera puerta santa en la basílica de Santa María la Mayor, y la ceremonia se repetirá en San Juan de Letrán y San Pablo Extramuros los días 27 y 28. El 31 de diciembre, en la víspera de Año Nuevo, León XIV presidirá las vísperas y el Te Deum en San Pedro, antiguo himno de acción de gracias que se reza al finalizar el año para dar gracias a Dios por los favores recibidos y pedir su bendición para el año entrante.

El Papa León XIV en el belén de la Plaza de San Pedro
El Papa León XIV en el belén de la Plaza de San Pedro - GTres

Al día siguiente, celebrará la Santa Misa de la Solemnidad de María Santísima Madre de Dios, seguida de la Misa de la Epifanía del Señor el 6 de enero, que marcará la clausura definitiva del Año Santo 2025 con el cierre de la puerta santa de la basílica de San Pedro. La primera gran cita verdaderamente «propia» del Pontífice tendrá lugar los días 7 y 8 de enero con un consistorio extraordinario, inaugurando una nueva etapa de su pontificado tras cumplir los compromisos heredados de su predecesor.

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Especial realizado por:

Redacción: María Rabell y Clara González. Diseño: David Díaz y Ángel Ruiz.

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