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El ayatolá

El ayatolá Alí Hoseiní Jamenei

El ayatolá Jamenei felicita la Navidad sin complejos: «Jesucristo fue enviado para salvar a la humanidad»

«Esta es una lección para cristianos y musulmanes que creen en su profecía», ha escrito el mandatario iraní para sus más de 2 millones de seguidores en X

Ni «felices fiestas» ni mensajes ambiguos, almibarados e insulsos: el ayatolá y líder supremo de Irán, Alí Hoseiní Jamenei, no ha mostrado ningún reparo en felicitar la Navidad: «Jesucristo fue enviado para salvar a la humanidad de la ignorancia y la opresión y para guiarla a la luz del conocimiento, la justicia y el servicio a Dios». Lo que a muchos líderes de países occidentales –y, por tanto, de raíces cristianas– parece aterrarles –felicitar la Navidad–, no supone ningún sofoco para el dirigente musulmán, que ha reconocido en su cuenta de X que «nunca desistió de su lucha contra el mal ni de su invitación a la bondad». «Esta es una lección para cristianos y musulmanes que creen en su profecía», ha escrito para sus más de 2 millones de seguidores en la red social.

Siguiendo las enseñanzas musulmanas, Hoseiní Jamenei solo ve en Jesús de Nazaret a un profeta, y no al Hijo de Dios, pese a lo cual no duda en reconocer que «fue enviado para salvar a la humanidad» y, por tanto, su origen divino. Su mensaje contrasta con la tibieza, el cálculo y la corrección política con la que, en la mayoría de las ocasiones, los dirigentes del mundo occidental «felicitan las fiestas» para –según afirman– no ofender precisamente a los musulmanes.

Ciertamente, Irán no se caracteriza en ningún caso por garantizar la libertad religiosa de sus súbditos, lo que convierte el mensaje de Hoseiní Jamenei en algo aún más insólito. De hecho, algunos internautas afean al líder iraní la asfixiante intolerancia contra otros credos que no sean el Islam: «Dos cristianos iraníes, Mehdi Rahimi y Kia Nourinia, fueron condenados a 12 años de prisión cada uno por intentar introducir Biblias en Irán. Fueron enjuiciados en abril de 2025 por un Tribunal Revolucionario Islámico en Tabriz, la ciudad natal de ambos. Huyeron del país y sus paraderos permanecen en secreto por razones de seguridad», recuerda uno de ellos.

Al menos, cuando llega la Navidad, Hoseiní Jamenei no tiene dudas a la hora de captar cuál es su sentido primigenio y de destacar que Jesucristo «nunca desistió de su lucha contra el mal ni de su invitación a la bondad».

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