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El documento sobre el Valle de los Caídos firmado por Bolaños y CoboÁngel Ruiz

El asalto al Valle de los Caídos (I)

El documento firmado por el cardenal Cobo que el Gobierno usa para legitimar su resignificación del Valle de los Caídos

El Ejecutivo de Sánchez ha presentado ante los tribunales un documento firmado por el ministro Félix Bolaños y el arzobispo de Madrid para argumentar que la Iglesia apoya su intervención en el Valle de los Caídos

El pasado 24 de abril de 2025 fue publicado en el Boletín Oficial del Estado el anuncio del «Concurso de proyectos, con intervención de jurado y premios, para el Memorial de Cuelgamuros, en San Lorenzo de el Escorial (Madrid)», dándose así inicio a lo que el Gobierno de Pedro Sánchez ha denominado «la resignificación» del Valle de los Caídos. Desde entonces, el complejo monumental situado en la Sierra de Madrid ha sido el blanco de los ataques del Ejecutivo en pleno, siendo un tema exhibido recurrentemente como cortina de humo para tratar de desviar la atención cuando la actualidad política incomoda al Ejecutivo presidido por Pedro Sánchez.

Toda esta maniobra orquestada de señalamiento hacia la basílica del Valle de los Caídos tiene un punto de inicio. El Debate publica hoy en exclusiva el documento que ha sido utilizado por el Gobierno para justificar su intento de intervención en el templo católico. Las misivas que exhibe este medio están fechadas los días 4 y 5 de marzo del pasado año, un mes y medio antes de que el Ejecutivo anunciara el concurso de ideas para la resignificación del Valle.

El título de este documento es «Términos del acuerdo acerca de las intervenciones que recogerá la licitación del concurso internacional de ideas para la resignificación del Valle de Cuelgamuros». Lo relevante de este escrito que hoy ve la luz son las firmas que lo corroboran. Por un lado, la del ministro Félix Bolaños y por otro, la del cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo. Este acuerdo consta de dos copias, ambas certificadas con el sello del propio Cobo. Igualmente, ambas copias están selladas tanto por el registro del ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes como por la Secretaría del arzobispo de Madrid.

Con la firma del arzobispo de Madrid, José Cobo, el Gobierno se considera legitimado a iniciar los trámites para acometer las obras que considere oportunas en el Valle de los Caídos, saltándose la inviolabilidad de los templos católicos y los acuerdos con El Vaticano por los que es la Iglesia la única con potestad para actuar dentro de lugares sacralizados, siempre con arreglo al derecho canónico.

El texto, refrendado por el cardenal José Cobo, recoge que «en el interior de la basílica se conservará como espacio destinado al culto la zona que ocupa el altar y las bancadas adyacentes». Una referencia espacial inexacta que permitiría al Gobierno realizar intervenciones «artísticas y museográficas» en el interior de la basílica, dejando intactos únicamente el altar y las bancadas que considere adyacentes, sin especificar número.

El asalto más grave -siendo todos extraordinariamente graves- a la inviolabilidad de los templos se recoge en el segundo punto de este «acuerdo»: «El resto de los espacios del interior de la basílica (vestíbulo, atrio, nave desocupada y cúpula, no están destinados al culto y podrán ser objeto de intervenciones de naturaleza artística y museográfica para la resignificación». Entre estos espacios «desocupados» que «no están destinado al culto» y, por lo tanto, son susceptibles de modificación o eliminación, se encuentra incluida la Capilla del Santísimo.

Es decir, el Gobierno se considera legitimado a actuar en la cúpula situada sobre el altar, a pesar de ser un mosaico majestuoso, de un valor artístico y religioso incalculable elaborado con más de seis millones de teselas y, ahondando más en su asalto a la sacralidad, también podrían decidir sobre el lugar donde se ubica el sagrario.

El ocultismo del Gobierno

Estos dos puntos ya explicados han sido omitidos por el Gobierno en todas sus comparecencias relativas a la resignificación del Valle. En sus declaraciones, los miembros del Ejecutivo solo se han referido a las intervenciones en el exterior de la basílica. Iñaqui Carnicero, secretario general de Agenda Urbana y amigo de la infancia de Pedro Sánchez -en junio de 2020, en plena pandemia, el ministerio de Ábalos creó la Dirección General de Agenda Urbana y Carnicero fue nombrado su presidente a dedo- fue el encargado de anunciar el pasado 11 de diciembre el proyecto ganador para la resignificación del Valle.

En la rueda de prensa en la que se presentó el proyecto llamado ‘La Base y la Cruz’, Carnicero explicó que se realizará una «grieta» que romperá «la axialidad» del conjunto monumental, y añadió que «a través de esa grieta nos encontramos con un círculo abierto al cielo (..) desde el cual podemos acceder al interior de la basílica». Esta afirmación choca con el tercer punto del «acuerdo» rubricado por Cobo, ya que el documento afirma que «el acceso al espacio de culto será independiente y tendrá lugar por la entrada principal de la basílica» y que se deberá «respetar y permitir dicho acceso independiente», hecho que contrasta con el anuncio en el que se aseguró que este nuevo espacio sería una zona «museográfica» dedicada a exposiciones que vayan en consonancia con la «ley de memoria democrática» del Gobierno.

Por último, el «acuerdo» asegura que en el jurado del concurso habría un «miembro en representación de la Iglesia católica». En un primer momento, el designado para este puesto fue el padre Daniel Escobar, aunque finalmente actuó como asesor externo, dejando a la Iglesia sin representación en un jurado que ha estado presidido por el propio Iñaqui Carnicero.

De este modo, el único documento conocido remitido por la Iglesia, o cualquiera de sus dirigentes, dando luz verde al proyecto de resignificación del Valle de los Caídos son las misivas que hoy revela en exclusiva El Debate y que van rubricadas con sendas firmas del ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Corte, Félix Bolaños y el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo.

Posición del Arzobispado

Desde el arzobispado de Madrid se asegura que, tras el anuncio del proyecto ganador del concurso para la resignificación, se ha entrado en «una segunda fase» en la que el Gobierno deberá «armonizar el proyecto con la Santa Sede y la comunidad benedictina».

Del mismo modo, reconocen el papel del cardenal arzobispo de Madrid como «interlocutor» durante el proceso de presentación del proyecto.