La iglesia se encuentra en Wipperfürth-Wipperfeld
Una iglesia alemana ha celebrado misas durante 50 años en un altar sin consagrar: «La gente comete errores»
Tras las reformas del Concilio Vaticano II se renovó el templo, pero el ara no se consagró: «Simplemente se olvidó»
Corrían los años turbios del post concilio, en la década de los 70 del siglo pasado, y la iglesia de San Clemente en Wipperfürth-Wipperfeld se adaptó a las nuevas normas litúrgicas que estableció el Vaticano II. El altar se renovó completamente, lo que hizo necesaria su consagración como requisito para poder celebrar la santa misa en él. Pero eso nunca ocurrió. «Simplemente se olvidó», ha explicado lacónicamente el padre Lambert Schäfert, el párroco actual, en el portal katholisch.de.
Ciertamente, el sacerdote no tiene ninguna culpa: «El altar se erigió hace unos 50 años, y muchos de los testigos presenciales, lamentablemente, ya han fallecido», ha observado. Lo cierto es que, hace tres años, cuando comenzaron las obras de renovación y remodelación del templo, varios residentes de Wipperfeld se acercaron al párroco para preguntarle si el altar necesitaba volver a ser consagrado.
El párroco hizo sus pesquisas, lo que le llevó a descubrir que, tanto en los archivos parroquiales de San Nicolás en Wipperfürth como los de la archidiócesis de Colonia –a la que pertenece–, no figuraba la más mínima referencia a la consagración del altar.
«La gente comete errores», ha afirmado el padre Schäfert, tratando de exculpar a sus predecesores. Este domingo, al menos, se corregirá este, ya que el arzobispo de Colonia en persona «colocará una cápsula con reliquias de santos» y consagrará el altar. Cinco décadas después, en San Clemente de Wipperfürth-Wipperfeld se podrá celebrar la misa como mandan los cánones.