Varios sacerdotes de Almería y Murcia que participaron en la ceremonia
La ceremonia de beatificación del nuevo beato Salvador Valera, en menos de cinco minutos
El cardenal Marcello Semeraro beatificó ayer al 'Cura Valera' en el municipio almeriense que le vio nacer, Huércal-Overa, que se desbordó de fieles y devotos del conocido como 'el Cura de Ars español'
La Iglesia cuenta desde ayer con un nuevo beato: el sacerdote almeriense Salvador Valera Parra (1816-1889), más conocido como el 'Cura Valera'. Alrededor de 5.000 personas arroparon este sábado al cardenal Marcello Semeraro, prefecto del dicasterio para las Causas de los Santos, que se desplazó desde Roma hasta Huércal-Overa (Almería) para presidir la beatificación del que recibió el sobrenombre de 'el Cura de Ars español', por la ingente labor caritativa y evangelizadora que desempeñó, principalmente en ese municipio.
Cerca de 150 sacerdotes y diáconos, junto a 120 seminaristas de las diócesis de Almería, Cartagena, Granada y Getafe –algunos de los cuales sirvieron en el altar como acólitos–, ocho obispos, además de los miles de fieles y devotos del nuevo beato, se congregaron en el Espacio de Usos Múltiples de la localidad andaluza.
También Tyquan Hall, el joven estadounidense cuya recuperación inexplicable al nacer ha sido reconocida por la Iglesia como el milagro necesario para elevar al sacerdote a los altares, estuvo en primera fila junto a sus padres.
En su homilía, el cardenal Semeraro ensalzó la vida del nuevo beato, dedicada a los demás, especialmente a los pobres y a los enfermos del cólera. «Su figura —afirmó— es una llamada a los sacerdotes a dar la vida como el Buen Pastor: conocer a su pueblo, aliviar sus penas, socorrer a los más débiles». «Eso es ser cura: cuidar». «Solo el amor hace posible un conocimiento verdadero», sentenció.