Fabrice Hadjadj dirigirá 'Incarnatus est' en Boadilla del Monte
Fabrice Hadjadj dirigirá en Madrid un «noviciado laico» de 9 meses para 40 jóvenes de 18 a 28 años
Comenzará en septiembre y compaginará las clases con el rezo de laudes o la 'lectio divina', el trabajo en la huerta, la carpintería, el teatro y el canto
«Aprende a torear las ideas de nuestro tiempo». Bajo la inmensa cabeza disecada de un toro, la cita taurina plasmada en la fotografía parece una declaración de intenciones de lo que aspira a ser 'Incarnatus est', una suerte de «noviciado laico» que comenzará su andadura el próximo septiembre en Boadilla del Monte (Madrid).
La presentación oficial se celebró anoche en el colegio mayor Roncalli de la capital, ante un auditorio lleno y con un padrino de excepción: el filósofo francés Fabrice Hadjadj. El pensador ha «quemado las naves»: después de trece años dirigiendo el Instituto Philanthropos en Friburgo (Suiza), hizo las maletas, cogió a su familia numerosa y se ha mudado a Madrid para hacerse cargo de 'Incarnatus est', su nuevo y sorprendente proyecto. Sorprendente por lo atípico, lo contracultural, lo novedoso y, a la vez, lo milenario del mismo.
Una de las imágenes que emplea 'Incarnatus est' para darse a conocer
Cuarenta jóvenes de entre 18 y 28 años de cultura hispana, cuidadosamente seleccionados, vivirán nueve meses en comunidad a partir del próximo septiembre en una casa en Boadilla del Monte. «El objetivo no es tanto aprender algo como convertirse en alguien», explican sus responsables. Y, para lograrlo, quieren recuperar «ese gusto por una vida académica que se desarrolla en el seno de una vida comunitaria y que se nutre del aliento de una vida espiritual».
Coro, teatro, filosofía, literatura...
Eso se traduce en un completo horario que compagina el estudio de asignaturas clásicas —filosofía, teología, historia y literatura—, con el canto coral, el teatro, «las faenas domésticas ordinarias» y varios talleres, «principalmente de huerto y carpintería». «Se trata de volver a los tesoros del pensamiento antiguo, de los Padres de la Iglesia y de los escritores del Siglo de Oro, pero también de los mejores autores de nuestro tiempo, para responder a los desafíos del mundo contemporáneo. El saber se concibe aquí como una reflexión que prepara para la acción», explican.
El auditorio del Roncalli se llenó anoche para la presentación de 'Incarnatus est'
La referencia a esos «tesoros del pensamiento» son constantes: «San John Henry Newman decía que, si tuviera que elegir entre una universidad sin residencia ni vida comunitaria y otra que, simplemente, reuniese a un grupo de jóvenes durante años, 'daría preferencia a aquella universidad que no hizo nada, si no es reunir a sus miembros'». «Aquí, el comedor no es menos importante que el aula magna, ya que fue en una mesa, durante una comida, donde se instituyeron los más altos misterios de la sabiduría», postulan.
Pero no todas las actividades se desarrollarán en la casa: muchas de las clases se impartirán en la cercana universidad Francisco de Vitoria (los alumnos obtendrán una formación equivalente a 60 créditos del Grado en Humanidades) y, una vez al mes, saldrán de peregrinación o a descubrir algún lugar emblemático de España.
Terminados los nueve meses de estancia, los 40 jóvenes estarán preparados para protagonizar el «surgimiento de una nueva generación comprometida en el mundo con discernimiento y esperanza». «Nuestra escuela aspira a ser una referencia católica en formación humanística para España e Hispanoamérica, y a convertirse en un lugar de reflexión y encuentro para pensadores y artistas de todo el mundo», concluyen.