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Sor Paz y sor Adriana (centro y derecha), las monjas que han sido readmitidas en la Iglesia católica

Sor Paz y sor Adriana (centro y derecha), las monjas que han sido readmitidas en la Iglesia católica

Monseñor Iceta levanta la excomunión a dos de las monjas de Belorado tras «un proceso de conversión personal»

Sor Paz y sor Adriana se reincorporan a la Iglesia, pero como laicas, gracias al acompañamiento espiritual de dos sacerdotes de Burgos

Sor Paz y sor Adriana, dos de las exclarisas del monasterio de Belorado (Burgos) que fueron excomulgadas en junio de 2024, «han emprendido el camino de vuelta a la Iglesia» que ha culminado el pasado 18 de febrero, Miércoles de Ceniza, con «el levantamiento de la excomunión que pesaba sobre ellas». Así lo hacía publico ayer domingo monseñor Mario Iceta, arzobispo de Burgos y Comisario Pontificio con autoridad sobre los conventos implicados, en una carta enviada a los monasterios de Clarisas de la Federación de Nuestra Señora de Aránzazu.

Las dos ex religiosas, que abandonaron Belorado poco después de que sus hermanas monjas se declararan en rebeldía y fueran excomulgadas, regresaron a sus respectivos hogares y obtuvieron un empleo. Según Religión Confidencial, gracias al acompañamiento espiritual de dos sacerdotes de Burgos, las dos exclarisas vuelven ahora al seno de la Iglesia como laicas.

«Agradecemos al Señor el don de su infinita misericordia. Os invito a encomendarles en vuestra oración, a acogerlas con afecto fraterno y a alegraros por estas hermanas que regresan a casa. Recordemos las palabras del Señor donde nos recordaba que 'habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse' (Lc 15,7)», invita el arzobispo de Burgos en su carta de ayer domingo.

Excomunión y expulsión

En ella, monseñor Iceta repasa brevemente la cronología de los hechos: «El pasado 22 de junio de 2024 decreté, como arzobispo de Burgos, la declaración de excomunión y la declaración de dimisión (expulsión) de la vida consagrada de todas y cada una de las diez hermanas del monasterio de Santa Clara de Belorado que habían incurrido personal y voluntariamente en cisma».

«Ante esta decisión, es necesario recordar que la declaración de excomunión es una acción jurídica considerada por la Iglesia como una medida medicinal, que mueve a la reflexión y a la conversión personal», puntualiza monseñor Iceta. «La Iglesia muestra siempre sus entrañas de misericordia y, como Madre, está dispuesta a acoger a sus hijos que, como el hijo pródigo, confían en la misericordia de Dios y emprenden el camino de vuelta a la casa del Padre», agrega.

Eso es lo que habría ocurrido en los casos de sor Paz y sor Adriana, que emprendieron «el camino de vuelta a la Iglesia». «Además de haberse retractado de cuanto contenía el así llamado Manifiesto católico, que se difundió públicamente el pasado 13 de mayo de 2024, han sido acompañadas en un proceso de conversión personal que han vivido con humildad y agradecimiento siguiendo las directrices que tanto a ellas como a sus acompañantes espirituales les había señalado», prosigue.

Tras este levantamiento, las dos exmonjas pueden volver a participar de la vida sacramental y de la Iglesia.

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