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Bieito Rubido

Bieito Rubido da el pregón de la Semana Santa del Cristo de los Alabarderos

El pregón de Bieito Rubido en el Cristo de los Alabarderos: «Vengo a este templo, para reivindicar mi fe en ti, Señor»

El director de El Debate ha dado el pistoletazo de salida a la Semana Santa de la Real Congregación del Cristo de la Fe

El director de El Debate, Bieito Rubido, ha sido el encargado de dar el pregón para iniciar la Semana Santa de la Real Congregación del Cristo de la Fe, conocida popularmente como el Cristo de los Alabarderos. «Vengo hasta este templo, Señor, para reivindicar, sin complejos ni vergüenzas, mi fe en ti y en tu obra. Y entender que es en la Semana Santa cuando el culto y la oración se transforman en arte. Cuando se ganan las calles para ti. Cuando suenan trompetas y tambores en tu honor», ha reivindicado.

«Aquí vengo, Señor, libremente, sin que nadie me obligue, a cantar, proclamar y anunciar la más bella de las semanas del año, la Semana Santa. Esos siete días que, siendo en parte un misterio, explican la esencia misma de nuestra Fe. La muerte y resurrección de Cristo. El perdón de nuestros pecados y la esperanza de una vida eterna. Por eso, los siete días de esta próxima Semana Santa vuelven a ser una oportunidad para renovar nuestra esperanza y el sentido de nuestra vida», ha sostenido Rubido en este acto solemne y ante decenas de asistentes.

Este acto ha tenido lugar en la Catedral Castrense (calle Sacramento, 11 de Madrid). Rubido ha sido presentado por el teniente general Julio Salom, Jefe del Mando de Canarias del Ejército de Tierra y Comandante del Mando Operativo Terrestre, que no ha dudado en poner en valor la extensa carrera que ha tenido el director de El Debate en el mundo del periodismo.

La Real Congregación del Cristo de la Fe se trata de una cofradía muy antigua, con origen en el siglo XVIII, que cayó en el olvido y se reflotó en 2002. Ahora, es uno de los momentos imprescindibles de la Semana Santa madrileña, que cada vez está más de moda gracias al apoyo que le está dando el Ayuntamiento de Madrid.

Bieito Rubido ha remarcado que los católicos podrán, una vez más, celebrar la muerte y resurrección de Cristo. «¿Habrá mayor contradicción? Y desde la noche de los tiempos el ser humano ha buscado una explicación. Nosotros la encontramos en el mensaje y el ejemplo de Cristo. De ahí la importancia de esta celebración anual. Y de ahí que a lo largo de los siglos la mayor expresión de fervor, de arte y de capacidad de movilización de la Iglesia Católica se haya concentrado en la Semana Santa», ha expresado.

«Nadie nos obliga, lo hacemos desde la libertad»

«Eres tú, Señor. Nacemos para morir. ¿Habrá mayor contradicción? Y desde la noche de los tiempos el ser humano ha buscado una explicación. Nosotros la encontramos en el mensaje y en tu ejemplo», ha apostillado.

El periodista ha puesto además en valor al Cristo de los Alabarderos por su función de «ocupar las calles, pisar el mapa madrileño y convertir el suelo de esta ciudad en el más bello de los escenarios, en tu recuerdo, en tu honor, en tu culto». «Nadie nos obliga. Lo hacemos desde la libertad. Esa fecunda libertad que hoy más que nunca obliga al católico a no ser un simple practicante. A no quedarse en la forma. Y créenos que no es la forma, ni sus sonidos, lo que nos convoca, lo que nos llama a estos días. Hay algo profundamente espiritual, a la vez que humano, que sirve de llamada a miles de personas que se acercan hasta ti», ha explicado.

En su pregón, Bieito Rubido ha recordado la humildad que Jesús tuvo con todo el mundo, incluso con los más desfavorecidos. «Y es que, Señor, vengo aquí, de nuevo, a hablar del Jesús que anduvo sobre las aguas, el que expulsó a los mercaderes del templo, el que dejaba que los niños se acercasen a él. El Jesús del madero. El que murió por nosotros. El que multiplicaba los panes y los peces. El que curaba a los enfermos y no quería que se supiese. El que perdonó a María Magdalena, el que advirtió de que el que estuviese libre de pecado tirase la primera piedra. El que insistía e insiste en amaros los unos a los otros», ha recordado.

«Dios está por las calles de Madrid, por donde los alabarderos te harán compañía para mitigar en lo posible tu dolorosa soledad, cuando decidiste hacerte hombre. También está Dios por todos los vericuetos urbanos por los que se desliza esa maravillosa y bamboleante masa de fieles que siguen las procesiones. Pero también está por esos lugares, en los días anodinos y grises del monótono discurrir del resto del año», ha expresado.

«Te pido que nos dejes entenderte»

Y es que los españoles, como ha recordado el director de El Debate, salen a la calle para participar en las procesiones con motivo de la Semana Santa con el fin de «encontrarse con su personalidad». También ha felicitado a Madrid por hacer «de la Semana Santa de la capital de España una bella sinfonía de color y fe cada año por este tiempo, cuando la lluvia no evita que la primavera y su floración pujen por renovar el milagro de la vida en la naturaleza».

Bieito Rubido ha pedido ante el Cristo de los Alabarderos el siguiente propósito: «Ante ti, te pido, con piedad, que nos dejes entenderte y comprender el enorme misterio de tu muerte y resurrección». «Y te pido perdón. Sé que en ocasiones no atendemos lo que tú nos recomendaste. Te pido perdón por la soledad de los más ancianos y vulnerables, por los miles de niños que en España rozan la pobreza, por nuestra soberbia, por nuestra fanfarronería, creyéndonos eternos. Te pido perdón por los miles de niños que dejaron de venir a este mundo. Te pido perdón por nuestro egoísmo, porque tuviste hambre y no te dimos de comer», ha remarcado.

«Y te doy gracias. Gracias por cada mañana de nuestra vida. Gracias por querernos a pesar de nuestros pecados. Gracias por habernos hecho nacer en este lugar donde el mundo se llama España. Gracias por los dones con que has premiado nuestra existencia. Sabemos que hay mil valles, bahías hermosas, montañas salvajes, ciudades cosmopolitas, pero yo te agradezco que me hayas hecho nacer aquí, donde esta tradición entierra sus raíces. Gracias, Señor, por poder celebrar cada año la Semana Santa», ha señalado.

Para terminar esta alabanza a Cristo, el director de El Debate ha recurrido a la literatura popular con el fin de expresar su amor a Dios:

No me mueve, mi Dios para quererte
El cielo que me tienes prometido;
Ni me mueve el infierno tan temido
Para dejar por eso de ofenderte

Tú me mueves, Señor: muéveme el verte
Clavado en una cruz y escarnecido;
Muéveme ver tu cuerpo tan herido;
Muéveme tus afrentas y tu muerte

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera
Que, aunque no hubiera cielo, yo te amara
Y, aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera
Pues, aunque cuanto espero no esperara,
Lo mismo que te quiero te quisiera.

Tras su discurso, se ha procedido a un concierto de Marchas Procesionales a cargo de la Unidad de Música de la Guardia Real.

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