La Virgen María y el Niño Jesús, versión 'manga'
¿Puede servir el manga para evangelizar? Esta artista japonesa cree que sí (y lo consigue)
Haruhi Aisaka, una reciente conversa al catolicismo, llega a miles de nipones con el 'lenguaje' que mejor entienden los jóvenes
Para muchos –dentro y fuera de Japón–, el 'manga' es objeto de absoluta devoción. Son célebres las ferias y congresos dedicados a este arte que atrae a masas enfervorizadas ávidas por descubrir los últimos comics de sus súper héroes y conocer a sus creadores. Ese era el caso de la artista japonesa Haruhi Aisaka, convertida al catolicismo desde el protestantismo evangélico y fan total de este estilo de ilustración nipona.
Según recoge AciPrensa, Aisaka nació en el año 2000 en Tokio, en una familia poco practicante. «Mi madre es espiritual pero no religiosa, mientras que mi padre es un católico nominal que no practica», refiere. Durante gran parte de su vida se consideró agnóstica, hasta que su paso por la universidad en Estados Unidos marcó un giro decisivo.
Santa María Magdalena, medio icono, medio manga
«Cuando me convertí por primera vez, no puedo decir honestamente que estaba 100% segura de que el cristianismo era verdadero. Pero me conmovió profundamente la historia de Jesucristo, y me di cuenta de que si era verdad, no quería perder la oportunidad de conocerlo», reconoce ahora.
La Virgen María y su prima Santa Isabel
El manga era una de sus pasiones y, curiosamente –o providencialmente– lo que le llevó a la fe: «Una de las cosas que me motivó a convertirme fue ver un anime llamado The Melancholy of Haruhi Suzumiya. No es un anime cristiano, pero relacioné sus temas con mi propia situación, y realmente jugó un papel en mi decisión de hacerme cristiana», explica. «Sin esa serie, quizá nunca habría tomado en serio el cristianismo. Esta puede ser una de las razones por las que siento tan fuertemente que Cristo puede obrar a través del anime», sostiene ahora.
La presencia histórica de la Iglesia
Cuando regresó a su país natal, Haruhi investigó en las raíces de su recién descubierta fe: «Con el tiempo, me convencí de que la Iglesia católica era la verdadera: en su teología, su continuidad con el cristianismo primitivo, su vida sacramental y su presencia histórica en Japón. Así que entré en la Iglesia».
Representación en manga de la Virgen María del original Mosaico de los Comnenos
Pero, ¿cómo se decidió por el manga para evangelizar? «Empecé a dibujar por diversión cuando estaba en la universidad. Intenté dibujar a la Santísima Virgen como una chica de anime. Supongo que todo creció a partir de ahí», rememora. «Quiero demostrar que el catolicismo puede ser y es parte de la cultura japonesa. No quiero dar la impresión de que es algo completamente extranjero», subraya la joven artista. «Muchos no cristianos reaccionan positivamente a mi arte. Me sorprende ver qué tipo de personas lo valoran. Me ha enseñado a no ser tan prejuiciosa: las personas que parecen más alejadas de Dios pueden estar más abiertas de lo que imaginamos», concluye.