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Fray Tormenta

Cartel de Fray Tormenta publicitándose para sus peleas profesionales

Boxeo y sacerdocio: las dos 'profesiones' que practicaba Fray Tormenta

El padre Sergio Gutiérrez Benítez peleó 23 años en México como luchador profesional para poder pagar los gastos de un orfanato con 2.000 niños

Sergio Gutiérrez Benítez nació en la provincia mexicana de Hidalgo en 1945; tras una juventud marcada por las drogas se ordenó sacerdote y acabó fundando un hogar de acogida para huérfanos en Texcoco.

El orfanato abrió sus puertas a finales de la década de 1970, pero no contaba con el dinero suficiente para poder mantenerlo, por lo que en 1977 decidió debutar como boxeador profesional para poder sufragar todos los gastos.

De las drogas y la delincuencia al sacerdocio

'Fray Tormenta', nombre acuñado al inicio de su carrera como luchador profesional, fue el 16º de una familia de 17 hijos. A los pocos años de vida experimentó en sus propias carnes la orfandad. Sus duras condiciones de vida le llevaron a tomar decisiones erróneas, sumergiéndose en el mundo de la droga con tan solo 12 años de edad y cometiendo delitos menores de robo con 18.

Una inesperada confesión y su decisión de ingresar en un centro de rehabilitación fueron los acontecimientos que hicieron dar un vuelco a su vida. Entró en la Orden de las Escuelas Pías y se ordenó sacerdote con 22 años. Tras recibir los correspondientes estudios de filosofía en Barcelona y los de teología en Roma volvió a Veracruz, donde atendió las necesidades de más de 600 drogadictos, ladrones y prostitutas.

Fray Tormenta atendiendo a los huérfanos

Fray Tormenta atendiendo a los huérfanos

También impartió filosofía e historia en la universidad Pontificia de México antes de ser destinado a Texcoco a finales de la década de 1970, donde comenzaría su aventura como deportista de contacto.

El boxeo para salvar vidas

Cuando el orfanato solo llevaba abierto pocos años, se percató de que no tenían dinero para sufragar todos los gastos. Consciente de las necesidades que pasaban tomó la decisión de ser luchador profesional, llevando su identidad sacerdotal en secreto, al menos los primeros años.

Son muchas las anécdotas e historias que rodean su vida durante los 23 años de luchador. Una de ellas, el significado de los colores de su famosa máscara, explicado en unas declaraciones otorgadas a Aciprensa: «El amarillo significa la viveza que debería de tener Tormenta arriba de un ring, el rojo significaba la sangre que es capaz de derramar por su casa hogar y (al centro de la máscara) el diamante para poder conseguir la vida eterna».

Pósteres de la época que ilustran a Fray Tormenta peleando

Pósteres de la época que muestran a Fray Tormenta peleandoEWTN Noticias

Gracias a sus numerosas victorias y al aumento de su popularidad al descubrirse su verdadera identidad, pudo conseguir la cantidad suficiente para salvar las vidas de los más de 2.000 niños que ha tenido a su cargo.

Junto con el futuro que ha regalado a todos los huérfanos a los que ha podido atender, son cuatro películas, dos videojuegos y una historieta ilustrada el legado cultural que, por ahora, Fray Tormenta ha dejado.

Actualmente tiene apadrinados a varios jóvenes luchadores que siguen su ejemplo. Uno de ellos, el Padre Fuerza Divina, asegura que gracias a las decisiones de Fray Tormenta «muchos están acercándose a la parroquia, muchos de ellos están dejando cosas negativas, muchos de ellos están portándose mejor, tanto con sus familias como en su persona».

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