«Gracias a vosotros esta ciudad está más cerca del Reino de Dios»: la entrega y servicio de los voluntarios de la visita de León XIV a Madrid
«¿Mérito nuestro?», ha preguntado León XIV. «¡No! ¡Todo es gracias a Él! Este es el secreto: el amor de Dios, que mueve el sol y los astros, y mueve los corazones de quienes han encontrado al «Señor Jesús», que dijo: «Hay más dicha en dar que en recibir»», ha concluido el Santo Padre
Gif León encuentro con voluntarios en IFEMA
«Hay mucha más dicha en dar que en recibir», ha dicho el Papa León XIV citando al Evangelio en su último encuentro en Madrid dedicado a los voluntarios. Alrededor de 17.000 personas han hecho posible, con su trabajo silencioso, la visita del Papa a Madrid.
Jóvenes, familias, jubilados, estudiantes y profesionales quisieron formar parte del equipo de voluntarios y desde responsabilidades muy diversas, al buen desarrollo de la visita del Santo Padre y hacer visible un mensaje de esperanza, unidad y servicio.
Detrás de cada acto multitudinario existió un equipo que trabajó con discreción y generosidad para hacer posible la acogida de miles de peregrinos. Desde quienes coordinaron inscripciones y acreditaciones hasta quienes estuvieron a pie de calle orientando, acompañando o atendiendo necesidades concretas, todos formaron parte de un engranaje imprescindible.
Voluntarios en IFEMA
Su labor, aunque muchas veces pasó desapercibida, constituyó uno de los pilares fundamentales para que esta visita se convirtiera en una experiencia de encuentro y comunión.
«Este voluntariado me ha reafirmado aún más en la fe», oímos decir a uno de los voluntarios que «se han dejado la piel por el Papa», según ha expresado Pedro José Rodríguez, presentador de Telemadrid y quien ha conducido este encuentro.
Asimismo, Rodríguez ha afirmado a los miles de voluntarios que «el Papa os ve; aunque vuestro trabajo haya sido silencioso, el Papa os ve. Viene a Ifema porque quiere agradeceros vuestro servicio».
Este agradecimiento se ha extendido entre otros artistas que han participado en los diferentes actos multitudinarios ante el Sucesor de Pedro. Palabras de agradecimiento por parte de David Bustamante, Fito, vocalista de Siloé, Samantha Vallejo-Nágera, entre otros muchos.
Para amenizar la mañana, primero se ha realizado el rezo de la liturgia de las horas, así como las actuaciones de tunas de diferentes universidades, así como Pablo López y Soraya, quien ha asegurado que: «Gracias a Dios tengo la suerte de vivir cosas preciosas. He venido con mi pequeña familia para agradecer al Santo Padre y agradecer a los voluntarios».
Tras la entrada del Santo Padre al pabellón 3 de Ifema, entre vivas y aplausos, dos voluntarios se han acercado a compartir, en nombre de los 17.000 voluntarios que han conformado «el ejército silencioso» del Papa, sus testimonios.
Testigos de Cristo
Mercedes Rodríguez, quien ha expresado que «en todo quiero creer que siempre ha habido bondad. Estos meses han sido una escuela de humildad. Y siempre venía esta oración: «Lo que doy a la Iglesia no es más que una ínfima restitución del don que se me ha dado: Cristo»».
Las palabras sobre su experiencia han conmovido al Pontífice, quien, con su mirada tan profunda y tierna, ha aplaudido tras las palabras de Rodríguez: «Cuando empecé en esto una persona me dijo que, si esto no nos hacía más santos y nos acercaba más a Dios, que lo dejásemos. Lo primero es la santidad. Qué gusto poder llegar a este momento con la tranquilidad de que en todo ha estado Dios acompañando y sosteniendo».
Por su parte, Nuño Adam Castrillo, voluntario y padre de familia, expresó que «ser cristiano es seguir a Cristo, y el Papa es su vicario en la Tierra. Por eso, cuando asumí la responsabilidad de desarrollar la plataforma de voluntarios, lo viví como mucho más que un proyecto técnico».
Castrillo ha terminado su intervención dirigiéndose a León XIV: «Santo Padre, en nombre de todos los voluntarios: gracias por venir hasta aquí, por estar con nosotros estos días, por lo que nos ha dicho y ha hecho. Y a todos vosotros, gracias por decir que sí, por escuchar y por dar testimonio con vuestra vida, servicio y entrega».
«Gracias a vosotros esta ciudad está más cerca del Reino de Dios»
Tras estos testimonios, el Papa León XIV se ha dirigido a este «ejército silencioso» y ha asegurado que le «alegra mucho» que su «último encuentro de la etapa madrileña» de su viaje apostólico sea con los voluntarios.
«He sabido que, desde el principio, vuestra respuesta a la convocatoria ha sido entusiasta: en pocos días habéis superado las cifras solicitadas y así las necesidades han quedado ampliamente cubiertas», ha destacado el Papa León en su discurso de agradecimiento a los voluntarios.
Y ha elogiado que «en un mundo continuamente influenciado por la lógica del interés y del lucro, donde el término «crecimiento» se reduce a la dimensión económico-financiera», los voluntarios hayan elegido servir desde la gratuidad: «La gratuidad es una levadura que hace crecer la calidad humana, ética y espiritual de una sociedad».
«Jesucristo envió a sus discípulos, con la fuerza del mismo Espíritu, para que fueran en el mundo signos e instrumentos de su Reino de amor, justicia y paz. Esto se realiza mediante la predicación, pero también, y diría más aún, a través de un estilo de vida, una forma de pensar y de comportarse que es la del Evangelio», ha explicado León XIV.
«Un rasgo esencial de estilo es la gratuidad que habéis testimoniado estos días aquí en Madrid. ¡Gracias!», ha destacado el Pontífice. «Quizá las estadísticas no lo registren, pero sabemos que, en estos días, también gracias a vosotros, esta ciudad ha crecido, está más cerca del Reino de Dios», ha subrayado.
«¿Mérito nuestro?», ha preguntado León XIV. «¡No! ¡Todo es gracias a Él! Este es el secreto: el amor de Dios, que mueve el sol y los astros, y mueve los corazones de quienes han encontrado al 'Señor Jesús, que dijo: 'Hay más dicha en dar que en recibir'», ha concluido el Santo Padre.
Con este agradecimiento al generoso servicio de los miles de fieles, pulmón de estos actos en la visita del Papa, termina la etapa madrileña del viaje apostólico en Madrid, pero se abre el camino a cuatro jornadas más para disfrutar de las palabras y la presencia del Santo Padre en España, tierra de María.