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La Cruz de los Caídos de Cáceres que el Gobierno quiere demoler

Comienzan una campaña de recogida de firmas para evitar que el Gobierno derribe la Cruz de Cáceres

El 25 de agosto concluye el plazo impuesto por el Ejecutivo de Sánchez para que el ayuntamiento retire «el monumento franquista»

Forma parte del paisaje urbano de Cáceres desde 1937, embelleciendo una de sus plazas. Pero el Gobierno central, fiel a su política de ajuste de cuentas con la historia, quiere demoler la Cruz de los Caídos de la ciudad extremeña, al considerarla «un monumento franquista».

Por eso, la asociación 'Hazte Oír' ha comenzado una campaña de recogida de firmas para reclamar a la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, que incoe de inmediato el expediente para declarar Bien de Interés Cultural (BIC) la Cruz de Cáceres, antes de que el próximo 25 de agosto expire el plazo fijado por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática para su retirada.

El primero en oponerse a la medida historicida del Ejecutivo socialista es el propio alcalde de Cáceres, Rafael Mateos (PP), quien ha asegurado que la defenderá «por la vía administrativa, por la vía judicial y en la calle si es necesario», al considerar que su conservación responde al sentir mayoritario de la ciudad. «La Cruz no se toca», ha sentenciado el regidor en numerosas ocasiones.

El proyecto de la Cruz, erigida en 1937

La campaña, que comenzó hace apenas una semana, ya ha recogido más de 8.000 firmas. Desde 'Hazte Oír' se recuerda que «si la Junta de Extremadura publica en su boletín oficial el inicio de la protección de la Cruz, la ley extremeña la blinda desde ese mismo día: nadie podrá tocarla mientras se tramita su declaración como Bien de Interés Cultural». De hecho, la Junta de Extremadura ya ha iniciado trámites para catalogarla como tal y salvarla, «pero el tiempo juega en nuestra contra», señala la asociación, que por eso urge a Guardiola a agilizar los trámites.

«Esto no va solo de una Cruz en una plaza de Cáceres. Va de si Sánchez y su Gobierno criminal pueden decidir qué símbolos de nuestra fe merecen existir y cuáles no», alertan. «Hoy es la Cruz de Cáceres. Si cae sin que hagamos nada, mañana será la Cruz de tu ciudad o de tu plaza», anticipan.