Fundado en 1910

Una mujer con su carga por los polvorientos e inseguros caminos de Nigeria

Iglesia perseguida

«Cada mes enterramos a nuestra gente. ¡Ayúdennos, por favor!»: Asesinan a 30 cristianos más en Nigeria

Durante la madrugada del pasado lunes, una aldea del país vivió un escenario de auténtico terror, cuando fue masacrada por terroristas fundamentalistas

Es una sangría que no cesa. Y que apenas halla eco en los medios de comunicación. «Cada mes enterramos a nuestra gente. El mes pasado enterramos a 11 personas, entre ellas niños; ahora, otro entierro masivo de 30. ¡Ya basta, por favor! ¡Ayúdennos, por favor!». El grito angustioso es de Stephen Hajara, un líder cristiano de Nigeria que ha contemplado con horror cómo 30 personas murieran en un ataque contra una aldea predominantemente cristiana.

La última carnicería se produjo este pasado domingo. Según informaciones publicadas en medios de comunicación locales y recogidas por Premier Christian News, hombres armados entraron en la aldea nigeriana de Naridon a última hora del domingo y continuaron su ataque hasta la madrugada del lunes, matando al menos a 30 personas, entre ellas ocho niños. Varias personas resultaron heridas, mientras que los residentes afirmaron que se incendiaron viviendas cuando las familias huyeron a los campos cercanos.

«Si estos asesinatos continúan, la población cristiana seguirá disminuyendo», afirmó con dolor Hajara. «Puede que llegue el día en que los terroristas aniquilen a las comunidades cristianas de esta zona», lamentó.

La organización Amnistía Internacional ha condenado el ataque, afirmando que los agresores persiguieron a algunos residentes mientras intentaban huir hacia los bosques de alrededor. Además, los equipos de rescate seguían encontrando cadáveres en viviendas y terrenos agrícolas cercanos, mientras las familias buscaban a sus parientes desaparecidos.

Según algunos de los supervivientes, los atacantes eran presuntamente militantes de la etnia fulani, aunque ningún grupo se ha atribuido todavía la responsabilidad, y las autoridades nigerianas no han identificado aún a los responsables.