León XIV, durante la consagración en la eucaristía por los 800 años de la muerte de san Francisco, en Asís
El Papa, a los jóvenes, desde Asís: «Europa, y el mundo, busca en vosotros a los nuevos santos»
León XIV ha celebrado este jueves los 800 años de la muerte de san Francisco, y ha animado a los jóvenes a «alejarse de la cultura del poder» y a combatir «la arrogancia de unos pocos» y la «violencia utilizada para imponer un orden mezquino sobre la realidad»
Ante miles de jóvenes reunidos en la histórica ciudad italiana de Asís, el Papa León XIV ha invitado a los jóvenes del mundo a ser «los nuevos santos» capaces de «alejarse de la cultura del poder» y ser «artífices de paz».
El Pontífice ha lanzado un potente mensaje de transformación personal y social ante los peregrinos que asistían a la misa celebrada en la tarde de este jueves en la localidad italiana, donde León XIV ha viajado para conmemorar los 800 años de la muerte de san Francisco.
«Queridos jóvenes: Hoy, Europa y el mundo entero os busca a vosotros en busca de nuevos santos. Atreveos a creer en la palabra del Evangelio, haceos humanos con la libertad de Jesucristo, ¡abrazad la pobreza como nuestra hermana!», ha exhortado el Pontífice durante su homilía.
«Incluso incomprendidos por la familia»
Además, ha animado a los jóvenes cristianos a dar testimonio de su fe yendo «a los márgenes, donde la injusticia y la arrogancia de unos pocos niegan la dignidad y los sueños de muchos».
El Papa León ha querido recordar también a su predecesor, el Papa Francisco, que tomó su nombre pontificio precisamente en conmemoración del poverello de Asís, y ha recuperado una cita en la que el Pontífice argentino advertía contra «la tentación de ser cristianos que se mantienen a una distancia prudencial de las heridas del Señor».
Y les ha animado, con palabras de san Juan Pablo II, a ser «constructores de la civilización del amor», incluso aunque no sean «comprendidos, ni siquiera por vuestras propias familias, como le sucedió a san Francisco».
Violencia que impone un «orden mezquino sobre la realidad»
Fiel a su estilo didáctico habitual, el Papa aclaró a los jóvenes que «alejarse de la cultura del poder y derribar los muros que separan a las personas no significa traicionar a la familia, la ciudad o la tradición, sino liberarlas de sus ilusiones; de enemigos inventados por el miedo y la ignorancia, de la violencia utilizada para imponer un orden mezquino sobre una realidad que nos supera por completo».
Por eso, en lugar de caer en planteamientos políticos o en consignas ideológicas de uno u otro signo, el Papa explicó que, para los católicos, «confiar en Dios significa, como Francisco y Clara, redescubrir un mundo lleno de hermanos y hermanas a quienes amar y servir, no explotar ni dominar. No es un mundo que defender, sino uno que abrazar».
Seguir viviendo como san Francisco
De ese modo, ha animado a los jóvenes a dejarse inspirar por los muchos «ejemplos de altruismo» que llevan a cabo «innumerables artífices de paz» que, «incluso hoy, en medio de los escenarios más trágicos de muerte, luchan por la vida» en diferentes lugares del mundo.
Y, citando el título de su recién publicada encíclica, ha concluido alentando a los jóvenes a unir «las mejores fortalezas de su magnífica humanidad -estudio, conocimiento, trabajo, amistad, amor, oración-», para «seguir viviendo la visión de Francisco de diversas maneras».