Pedro Sánchez, recomendando la canción SS26 en su video para redes que ha generado una ola de críticas
«Estamos desfilando por una pasarela directa al infierno»: el mensaje de la canción favorita de Pedro Sánchez
Spring-Summer26, una de las tres recomendaciones musicales que hizo el presidente del Gobierno en TikTok, encierra un mensaje ateo y nihilista: «Cuando el mundo se acabe, no habrá esperanza para nada. Nada nos salvará».
Pedro Sánchez lo ha vuelto a hacer: este domingo ha vuelto a aparecer en redes sociales para recomendar sus gustos artísticos. En este caso, tres libros –una novela, un cómic y un ensayo– cuya promoción ha difundido a través de su perfil en TikTok.
Hace sólo una semana, y sólo 24 horas después del asalto de casi 85.000 marroquíes a la frontera de Ceuta, el jefe del Ejecutivo hacía lo mismo (añadiendo Instagram) aunque con tres recomendaciones musicales que el propio líder socialista bautizó como «la banda sonora de mi verano».
Las críticas a ambos vídeos no se han hecho esperar, dada la enorme tensión social que aún se respira en la ciudad autónoma española, y con numerosos incendios activos que han obligado a evacuar a miles de españoles, con la sospecha cierta de que muchos de ellos habrían podido evitarse de haberse llevado a cabo los desbroces de arcenes y bosques previstos por la ley.
Un mensaje ateo y desesperanzado
Pero, más allá de lo oportuno de esos videos, las propias recomendaciones del presidente dejan un mensaje más que perturbador de aquello con lo que disfruta.
Uno de los ejemplos más llamativos es el de la canción Spring-Summer 26, de la artista británica Charli XCX, conocida por su estética gótica y su estilo de electropop y dark punk (punk oscuro).
En concreto, la canción a la que hace referencia Sánchez es toda una oda al nihilismo y al existencialismo más desesperanzado, con un mensaje de ateísmo materialista nada sutil.
No hay que olvidar que antes de llegar a la Moncloa, el entonces candidato socialista reconocía en una entrevista para televisión que es ateo.
«Cuando el mundo se acabe, no habrá esperanza»
La letra de la canción (que está en inglés, idioma que el presidente presume de dominar, como acaba de hacer al recomendar el libro en inglés The age of unpeace) incluye estrofas como estas:
«Cuando el mundo se acabe, no habrá esperanza para nada de esto. Sí, estamos desfilando por una pasarela que va directa al infierno. Nada nos salvará: ni la música, ni la moda, ni el cine. Primavera-Verano '26».
Otras parecen haber sido escritas por su jefe de gabinete, ante el aluvión de escándalos de corrupción que rodean no sólo su gestión, sino a su propio entorno familiar, con su hermano, David Sánchez, condenado y su mujer, Begoña Gómez, imputada por diversos delitos:
«No puedo creer las cosas que he hecho; ya no las hago. Pero yo no lo hice. Incluso si lo hubiera hecho, no, no es mi culpa, yo no estaba allí».
Y sigue: «Creo que mi ideología política podría funcionar como estrategia de prensa, y que mi origen podría darme una ventaja competitiva bastante interesante. No puedo ocultar que prefiero ir por el camino fácil. Sí, creo que estaré bien si me queda bien la ropa».
«Me hackearon. Escribí una disculpa»
También, en plena crisis con Marruecos y las sospechas de que fuese espiado a través del programa Pegasus, y con la memoria aún fresca de aquella carta a la ciudadanía publicada en X para meditar sobre su futuro en la que se definía como «un hombre profundamente enamorado», la canción incluye una estrofa con la que no parece difícil que el presidente se sintiese identificado: «Me hackearon. Obviamente, lo sacaron de contexto. Pero yo no lo hice. E incluso si lo hubiera hecho, escribí una disculpa muy buena en la aplicación de notas».
La canción no da mucho más de sí, y repite la letra una y otra vez. De hecho, hasta en seis ocasiones repite ese estribillo que habrían firmado Nietzsche, Camus, Sartre o cualquier otro autor existencialista, materialista y ateo, como el propio Sánchez: «Cuando el mundo se acabe, no habrá esperanza para nada. Sí, estamos desfilando por una pasarela que va directa al infierno. Nada nos salvará: ni la música, ni la moda, ni el cine. Primavera-Verano 2026».
Y acaba, finalmente, con esa idea, que el propio Pedro Sánchez en su video explica «que seguro que os da una idea de por dónde voy»: «Sí, estamos desfilando por una pasarela que va directa al infierno. Lo sé».