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Una religiosa atiende a sus alumnos en Jerusalén

Una religiosa atiende a sus alumnos en Jerusalén

En Jerusalén

Más de 8.500 alumnos de escuelas cristianas se quedan sin clase por el bloqueo de Israel a 70 docentes palestinos

La medida del Gobierno hebreo fue aplicada «de manera repentina y sin previo aviso», lo que ha provocado la protesta de los centros educativos

Escuelas cerradas y clases suspendidas a partir de hoy. En un comunicado difundido ayer y recogido por AsiaNews, las escuelas cristianas de Jerusalén anunciaron la decisión de suspender las actividades a partir de esta mañana. La decisión estaría relacionada con la falta de renovación de los permisos de ingreso que Israel concede a más de 70 docentes y miembros del personal educativo, administrativo y de apoyo de origen palestino. La medida, explica el comunicado, «les ha impedido llegar a las escuelas y ha afectado la preparación para el inicio del nuevo año académico 2026-2027».

Todas las escuelas cristianas de Jerusalén han decidido suspender las clases en protesta por la falta de renovación de los permisos de ingreso para decenas de docentes, una medida que afecta a unos 8.500 estudiantes y les impide asistir a clases al reanudarse las actividades después de las vacaciones de verano. La iniciativa no se limita a las escuelas católicas de la Custodia de Tierra Santa o vinculadas al Patriarcado Latino, ya que también se ha sumado la comunidad armenia, así como los protestantes y los evangélicos.

«Desde hace cientos de años, las escuelas cristianas de Jerusalén —subraya el comunicado de las escuelas cristianas de la Ciudad Santa— llevan a cabo una consolidada misión educativa y humanitaria y constituyen una parte esencial de la identidad de la ciudad y de su tejido cultural y social». En su declaración, las escuelas destacan que la medida adoptada por Israel, si bien no es nueva, fue aplicada «de manera repentina y sin previo aviso», impidiendo que los docentes llegaran a los establecimientos y comprometiendo el inicio del nuevo año escolar.

«La ausencia —prosigue el documento— de un número tan elevado de personal docente y no docente afecta a distintos aspectos de la actividad escolar, educativa, administrativa, técnica y sanitaria, así como los servicios de limpieza y los procedimientos de seguridad y protección, lo que hace imposible garantizar a nuestros alumnos un comienzo del año escolar seguro y estable». El cierre de las escuelas y la suspensión de las clases se mantendrán hasta que se renueven los permisos del personal docente y no docente.

Entre quienes han condenado sin reservas la medida adoptada por Israel se encuentra el pastor Munther Isaac, de la Iglesia Evangélica Luterana de Navidad en Belén, en Cisjordania, quien expresó su rechazo en las redes sociales: «La presión de Israel —escribe en X— sobre la presencia cristiana en Jerusalén continúa. Las escuelas cristianas de la ciudad —añade el líder protestante— están en huelga porque Israel se niega a conceder permisos a sus docentes de Cisjordania».

El antecedente de Navidad

El cierre de las escuelas no es un caso aislado, ya que una medida similar —aunque de menor alcance— se había adoptado después de las vacaciones de Navidad, el pasado mes de enero, cuando 12 instituciones educativas cristianas de Jerusalén se declararon en huelga. En aquel momento, la protesta también se debió a la cancelación de los permisos de trabajo; en realidad, la prohibición de ingreso se aplicaba «solo» durante los fines de semana a unos 171 docentes procedentes de Cisjordania. La decisión afectó a más de 10.000 alumnos de algunas de las escuelas más prestigiosas y reconocidas de la Ciudad Santa, que suspendieron las clases en solidaridad con los docentes que se desplazaban diariamente y que ciertos días quedaban bloqueados en más de mil puestos de control. Estos permisos son autorizaciones temporales emitidas por Israel para que los palestinos de Cisjordania puedan ingresar al país y trabajar legalmente. Están sujetos a controles de seguridad, tienen una duración limitada y se encuentran vinculados al empleador o al horario laboral.

La gran mayoría de estas autorizaciones fueron revocadas después del 7 de octubre de 2023, en respuesta al ataque de Hamas contra Israel que desencadenó el conflicto en Gaza, con la única excepción de las concedidas a docentes y trabajadores de la salud. La medida también afectó seriamente a las escuelas cristianas, que durante todos estos años se han destacado no solo —o no tanto— por la calidad de su enseñanza, sino sobre todo por haber sido históricamente un modelo de convivencia y solidaridad. «Tenemos una escuela de música —ponía como ejemplo el padre Ibrahim Faltas, fraile franciscano y director de las escuelas de la Custodia de Tierra Santa— que recibe a cristianos, judíos y musulmanes. A las otras asisten cristianos y musulmanes, y estos últimos constituyen la gran mayoría. Y siempre tratamos —añadía— de que sean espacios donde se aprenda a convivir», a pesar de todas las dificultades, como el éxodo de los cristianos que continúa desde hace tiempo.

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