Dara Singh, condenado por liderar el asesinato de Graham Staines y sus dos hijos en 1999
La India evalúa liberar al extremista hindú que quemó vivos a un misionero evangélico y sus dos hijos
El Tribunal Supremo de la India da un ultimátum para decidir la excarcelación de Dara Singh, culpable también del asesinato a flechazos de un sacerdote católico y de un comerciante musulmán
La comunidad cristiana de la India contiene el aliento ante la posibilidad de que uno de los autores de los episodios de violencia anticristiana más brutales del país recupere la libertad. Según informaciones publicadas por la corporación británica BBC, el Tribunal Supremo de la India está evaluando la petición de excarcelación de Dara Singh, condenado a cadena perpetua por quemar vivos al misionero evangélico australiano Graham Staines y a sus dos hijos, de seis y diez años, en 1999.
El caso, que conmocionó a la opinión pública internacional hace más de veinticinco años, ha vuelto a despertar el dolor de las minorías religiosas en el país. Graham Staines había dedicado tres décadas de su vida a cuidar de enfermos de lepra en Baripada, en la región de Odisha. Sin embargo, la noche del 22 de enero de 1999, una turba de entre 60 y 70 personas liderada por Dara Singh —cuyo nombre real es Rabindra Kumar Pal— rodeó el vehículo en el que Staines y sus hijos pequeños dormían tras asistir a una reunión cristiana, prendiendo fuego al jeep e impidiendo activamente su huida. Los atacantes acusaron al misionero de realizar supuestas conversiones forzadas entre las tribus y castas desfavorecidas locales.
La violencia de Singh no se limitó a este trágico suceso. En el año 2007, la justicia india lo halló culpable de otros dos crímenes de odio religioso cometidos en el mismo año de 1999. Entre ellos, destaca el ataque a una iglesia donde Singh lideró a una muchedumbre que asesinó al sacerdote católico Arul Das con una flecha mientras este intentaba escapar del templo en llamas, así como el asesinato del comerciante musulmán Shaikh Rahaman, quien fue apaleado y quemado vivo.
Graham Staines con su familia. Staines y sus dos hijos fueron asesinados por una turba liderada por Dara Singh
Más de 25 años entre rejas
En su reciente petición de remisión de condena presentada ante el Tribunal Supremo, Singh, que actualmente tiene 62 años, argumenta que ha cumplido más de 25 años en prisión con buena conducta y expresa arrepentimiento, atribuyendo sus terribles actos al «fervor de la juventud» y a una reacción apasionada ante la historia de su país.
Sin embargo, la comunidad cristiana acoge con profunda desconfianza esta supuesta redención. Activistas de derechos humanos como John Dayal recuerdan que estos asesinatos no fueron meros homicidios comunes, sino «actos públicos y teatrales de terror» que buscaban enviar un mensaje de advertencia y sumisión a las minorías religiosas de la región. La preocupación aumenta al recordar las declaraciones que el propio Singh realizó desde prisión en el año 2000, cuando afirmó «no tener remordimientos» por la muerte de los niños y advirtió que, de ser liberado, volvería a actuar contra las misiones cristianas.
Frente a la brutalidad de los hechos, destaca el sobrecogedor testimonio de perdón evangélico ofrecido por Gladys Staines, la viuda del misionero asesinado. Gladys, quien permaneció en la India trabajando con su hija hasta el año 2004, declaró públicamente haber perdonado a Dara Singh en consonancia con el espíritu cristiano. «El perdón abre el camino de la sanación», manifestó en su momento.
El Tribunal Supremo ha instado formalmente al gobierno del estado de Odisha a tomar una decisión definitiva sobre la solicitud de remisión. Los magistrados Manoj Misra y Vijay Bishnoi han mostrado su malestar ante los continuos retrasos de la junta penitenciaria estatal, advirtiendo que si las autoridades locales no resuelven la petición a principios de septiembre, será el propio tribunal el que dicte una resolución definitiva.