Fundado en 1910

Un voluntario del santuario, durante una de las Jornadas Marianas de la FamiliaJaume Figa Vaello (jaumefv)

El Opus Dei lamenta la «acusación ofensiva sin fundamento» del obispo de Barbastro sobre Torreciudad

La Obra responde a la carta que monseñor Pérez Pueyo hizo pública el lunes, en la que llegaba a calificar de «expolio» la permanencia de la talla románica de la ermita en el santuario

Tormenta entre el obispado de Barbastro-Monzón y el Opus Dei a tan solo dos días de que la talla románica de Nuestra Señora de los Ángeles sea trasladada, por primera vez en 50 años, desde el santuario de Torreciudad (Huesca) a la ermita donde permaneció durante casi mil años y situada a apenas 200 metros de distancia.

El Opus Dei ha mandado este mediodía un comunicado para «recordar algunos hechos documentados» de los acuerdos a los que llegó con el obispado aragonés ya en los años 60 del pasado siglo, y que cedían «a perpetuidad el dominio útil –no la propiedad, que corresponde a la diócesis– de la antigua ermita y de la imagen». «Como contrapartida, se asumieron, entre otras obligaciones, su restauración y conservación, la promoción del culto y la garantía de acceso a los peregrinos», puntualiza la Obra.

La talla románica de Nuestra Señora de los Ángeles de Torreciudad

El pasado lunes, el obispo de Barbastro-Monzón, monseñor Ángel Javier Pérez Pueyo, volvía a encender la mecha al hacer pública una carta en la que aseguraba que renunciaría al gobierno de su diócesis antes que firmar el «expolio» de ceder la Virgen de Torreciudad al Opus Dei. En su comunicado de este mediodía, la institución fundada por San Josemaría Escrivá de Balaguer lamentaba que «una diferencia jurídica» se haya convertido «en una acusación ofensiva sin fundamento». «Por todas estas razones, rechazamos que lo sucedido pueda describirse como una sustracción, una usurpación o una retención ilegal, como sugiere el obispo de Barbastro en el comunicado del 31 de agosto», agrega.

«Nunca ha estado en discusión que la propiedad de la imagen corresponda a la diócesis», insiste el Opus Dei en su comunicado de hoy. «La controversia se refiere al alcance y vigencia de los derechos de uso, custodia y ubicación establecidos mediante acuerdos entre las partes», por lo que considera «legítimo que actualmente existan interpretaciones distintas acerca de los efectos jurídicos de los acuerdos». «Corresponde a la autoridad competente resolverlas», señala la Obra, que recuerda que «la Prelatura ha promovido desde 2020 la actualización jurídica de Torreciudad y llegó a proponer que el nuevo templo fuera reconocido como santuario diocesano». «Reitera ahora su disposición al diálogo, su respeto al obispo, su voluntad de colaborar con el comisario pontificio y de aceptar lo que disponga la Santa Sede», concluye.

Diez millones de peregrinos

«Desde la inauguración del nuevo templo en 1975, la visita y el acceso son gratuitos», señala la Obra. «Según los datos publicados por el santuario, más de diez millones de peregrinos han pasado por Torreciudad y actualmente se reciben alrededor de 200.000 visitantes al año, incluidos grupos parroquiales, familias y peregrinos procedentes de numerosos países. También, como es lógico, todos los devotos de la Virgen de Barbastro-Monzón y el Alto Aragón», prosigue el comunicado.

La construcción del santuario posibilitó que «personas mayores y personas con discapacidad puedan acercarse a la Virgen en condiciones considerablemente mejores que las que ofrecía la antigua ermita». «El conjunto dispone de rampas, ascensores, puertas amplias, aseos adaptados, recorridos para sillas de ruedas y recursos específicos para personas con discapacidad visual o auditiva», detalla.

«La antigua ermita, lejos de haber sido abandonada, fue restaurada y se conserva dentro del mismo recinto y continúa abierta al culto y a las visitas», señala, algo que queda patente «con las fotografías históricas que muestran el estado material de la ermita y de sus dependencias antes de las obras». «Las imágenes actuales permiten comprobar el resultado del esfuerzo de restauración, conservación y acogida realizado por muchas personas, incluidos los fieles de la diócesis», subraya.