El presidente de la CEE y arzobispo de Valladolid, Monseñor Luis Argüello
El presidente de los obispos denuncia «tres tipos de desahucios: de vivienda, de Ceuta y del vientre materno»
Monseñor Luis Argüello ha pedido «diálogo sereno» para alcanzar «grandes acuerdos» de Estado.
El arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Luis Argüello, ha denunciado que «tres tipos de desahucios están de actualidad: de la vivienda, de Ceuta y del vientre materno».
En un mensaje publicado en su cuenta de la red social X, el prelado ha recordado que, ante estas crisis, «los tres reclaman diálogo sereno y acuerdos».
Sin embargo, la falta de soluciones provoca que «nos encontramos ante un cuarto desahucio: la razón y la voluntad de acuerdo parecen haber sido expulsados de nuestra casa común», ha lamentado en su tuit.
Manipulación ideológica de la vivienda
Al descender al problema de la vivienda, que ha llevado al sindicato de inquilinas a acampar en la Puerta del Sol de Madrid –en una reedición del 15-M, pero, de forma llamativa, no ante el Ministerio de Vivienda–, monseñor Argüello se ha referido de forma específica al «caso Maricarmen» sobre el que, en sus palabras, existe «cierto acuerdo emocional, más que moral» y ha denunciado que se «ha convertido en bandera y desacuerdo legal, manipulación ideológica y conflicto político y social».
Sin embargo, esta «manipulación ideológica» está ocultando el «grave problema» que está en la «escasez de viviendas», las «viviendas cerradas sin uso por falta de confianza» o los altos precios de alquileres y venta.
Por ese motivo, el presidente del episcopado ha propuesto un «nuevo contrato social» al que se refirieron trabajadores y empresarios en el encuentro con el Papa León XIV en España.
Desahucio de ceutíes e inmigrantes
También se ha referido a la situación de Ceuta, en la que ha criticado «el desahucio» tanto «de los ceutíes (...) de sus calles, y plazas», como de los inmigrantes, «de sus países de origen».
«Los ceutíes, como gran número de españoles, desean un desahucio rápido y total de los que han entrado en la ciudad como 'okupas'», ha apuntado el arzobispo. Sin embargo, también ha advertido de que, «en medio» de esta crisis política y de convivencia, hay «una crisis humanitaria».
Por ese motivo, el prelado ha reclamado «un acuerdo nacional para ayudar a los ceutíes» y un «pacto de Estado y europeo que aborde las causas de las migraciones» que «también haga frente a los Estados que utilizan los éxodos de personas para provocar invasiones por intereses geopolíticos con intereses mafiosos».
«Campaña moralista» por el aborto
Por último, monseñor Argüello se ha sumado al debate en torno a las polémicas declaraciones de la Ministra de Sanidad a la periodista de El Debate María Curiel, en torno al aborto y el sufrimiento fetal.
El obispo pucelano ha calificado el aborto de «desahucio del vientre materno» y ha criticado una «campaña moralista del Gobierno» para presentarlo «como un acto bueno porque es legal y autónomo». Según defiende el arzobispo, «habrá casos de un gran conflicto ético pero nunca podrá justificarse la solución en un derecho legal que niega al hijo de la vida».
Así, ante los «tres tipos de desahucios», el presidente de la CEE ha lamentado la aparición de diferentes argumentos, a su juicio, interesados, como «la defensa a ultranza del derecho a decidir del propietario o de la embarazada» o «el rechazo de la libre decisión aunque sea legal y confirmada por un juez».
En el caso de Ceuta, también ha reprochado algunas propuestas que «animan a prescindir de la legalidad y quieren cerrar los ojos» ante la «fragilidad» de los migrantes y «otras que se niegan a ver que muchos ceutíes también son víctimas de la crisis humanitaria desencadenada por el éxodo-invasión-ocupación».