La policía polaca, en el entorno de la abadía de Jarosław tras el ataque mortal
Un sacerdote polaco, asesinado a cuchilladas cuando iba a celebrar la Eucaristía en la abadía de Jarosław
El padre Stanisław Zbojnowicz, de 67 años, fue apuñalado momentos antes de la Misa, junto a otros tres sacerdotes y una feligresa.
La abadía de las Benedictinas de Jarosław, en el sureste de Polonia, fue escenario de un nuevo episodio de violencia anticatólica que se cobra una nueva vida en Europa. El ataque se produjo el pasado 24 de septiembre, cuando un hombre irrumpió en el templo para perpetrar un ataque con cuchillo, que dejó un sacerdote muerto y otras cuatro personas heridas.
La víctima mortal fue el padre Stanisław Zbojnowicz, de 67 años, natural de Grzęska y sacerdote desde 1986, que llevaba dieciséis años vinculado al rectorado de San Nicolás y a la propia abadía, donde ejercía como confesor.
Según fuentes de la policía local, la agresión se produjo por la mañana, poco antes de la celebración de la Eucaristía que habitualmente tiene lugar en la iglesia rectoral del complejo.
La Policía de Jarosław recibió el aviso hacia las 9.30 horas, y según sus primeras investigaciones, fue un ciudadano ucraniano de 31 años, identificado como Ihor M., quien atacó con un cuchillo a tres sacerdotes, y dos feligreses, entre ellos una mujer. Todos ellos fueron trasladados al hospital, con tres de los hombres heridos de gravedad.
Un sacerdote muerto y cuatro heridos
Pocas horas después, el padre Zbojnowicz moría como consecuencia de las lesiones sufridas en el ataque.
La propia abadía confirmó que entre los heridos se encontraban otros dos sacerdotes, el P. Marek, que permanecía en estado grave pero estable, y el P. Adrian, que pudo regresar al monasterio después de recibir asistencia médica. También resultaron heridos dos fieles, identificados por la comunidad como Krzysztof y Ewa.
Una imagen del padre Zbojnowicz, de 67 años, asesinado en Polonia
La Fiscalía del Distrito de Przemyśl ha podido identificar al detenido y le ha imputado los delitos de asesinato, tentativa de asesinato y causación de lesiones graves. El sospechoso continuaba bajo atención médica cuando se formalizaron los cargos, y la Fiscalía solicitó para él un abogado de oficio y un intérprete de ucraniano para conocer sus posibles motivaciones, que no han trascendido hasta el momento.
El móvil sigue sin conocerse
El primer comunicado de la Fiscalía señala expresamente que el hombre hirió a las cinco personas «por causas no determinadas». Tampoco las comunicaciones posteriores han atribuido el ataque a cualquier tipo de motivaciones religiosas, políticas o personales.
El caso continúa, por tanto, bajo investigación, y la Fiscalía ha confirmado que trabaja para reconstruir la secuencia exacta de los hechos, con peritos que puedan determinar si el detenido se encuentra en condiciones de participar en las diligencias procesales. Por ahora, sólo la agencia Fides ha apuntado que «los expertos psiquiátricos han determinado que el agresor presenta síntomas de un trastorno psicótico».
Mientras avanza la investigación, la archidiócesis de Przemyśl ha pedido oraciones por el sacerdote fallecido, los heridos y sus familias. El arzobispo metropolitano de la diócesis, monseñor Adam Szal, ha pedido de forma expresa que la tragedia no sea instrumentalizada para alimentar el odio, y ha reclamado «prudencia» a los medios hasta que las autoridades determinen las circunstancias del crimen.