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Worshippers carry the shrine of the Madonna of Trapani during the procession in the annual Christian Roman Catholic feast day of the Assumption of the Virgin Mary at the Saint-Augustin and Saint-Fidèle church in La Goulette suburb of Tunisia's capital Tunis on August 15, 2022. (Photo by FETHI BELAID / AFP)

La madonna de Trepani por las calles de Túnez)AFP

La Virgen siciliana de Trapani vuelve a salir en procesión por Túnez

La iglesia se construyó en el siglo XIX por orden del rey otomano de Túnez «en homenaje a su madre que era católica, de Cerdeña

La Virgen de Trapani ha reaparecido en La Goleta de Túnez, durante el breve recorrido entre la Iglesia de San Agustín y San Fidel y un enorme mural de la actriz Claudia Cardinale, nacida en este barrio tunecino conocido como la «pequeña Sicilia».

Tradición centenaria

«Esta tradición comenzó en 1909 y duró hasta mediados de los años 60, cuando los italianos –comunidad europea mayoritaria en Túnez–se fueron marcharon», explica Mohamed Ben Ahmed, presidente de la asociación Piccola Sicilia, que retomó en 2017 y cada 15 de agosto, día de la Asunción, el paso de la Virgen por las calles del país mahometano.

En las primeras procesiones, la Madonna, considerada la Virgen de los pescadores, llegaba hasta la playa que baña el puerto berberisco por el que comenzó la conquista de Túnez por parte de Carlos V. Dicha costa también fue el escenario de la película Un verano en La Goullette, en la que la procesión es determinante para el relato sobre la convivencia de los distintos grupos étnicos que históricamente han poblado este ciudad tunecina.

A nun carries a child during the ceremony before the procession of the Madonna of Trapani during the annual Christian Roman Catholic feast day of the Assumption of the Virgin Mary at the Saint-Augustin and Saint-Fidèle church in La Goulette suburb of Tunisia's capital Tunis on August 15, 2022. (Photo by FETHI BELAID / AFP)

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Faouzia, tunecina musulmana de setenta años, que asistió por primera primera vez a la liturgia católica, ha reconocido el afecto que su madre tenía a la virgen y a los días de fiesta en su honor:

A woman carries a child while attending the ceremony before the procession of the Madonna of Trapani during the annual Christian Roman Catholic feast day of the Assumption of the Virgin Mary at the Saint-Augustin and Saint-Fidèle church in La Goulette suburb of Tunisia's capital Tunis on August 15, 2022. (Photo by FETHI BELAID / AFP)

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«Desde que soy joven mi madre siempre me contaba, porque había vivido aquí en la Pequeña Sicilia, que si la Madonna esto, la Madonna lo otro, la fiesta de La Goleta... Estoy contenta de haber asistido antes de morir a esta fiesta que es internacional».

Fieles y curiosos

El arzobispo de Túnez, Ilario Antoniazzi, ofició la misa previa a la procesión a la que asistieron un variado grupo de fieles y curiosos: desde residentes subsaharianos –con su impronta de sonidos africanos en el musical sacro– europeos y tunecinos de todas las confesiones.

Ilario Antoniazzi, Roman Catholic Archbishop of the archdiocese of Tunis, heads the ceremony before the procession of the Madonna of Trapani during the annual Christian Roman Catholic feast day of the Assumption of the Virgin Mary at the Saint-Augustin and Saint-Fidèle church in La Goulette suburb of Tunisia's capital Tunis on August 15, 2022. (Photo by FETHI BELAID / AFP)

Ilario Antoniazzi, obispo de Túnez, en la procesión de la liturgia de la Asunción.)AFP

Vecinos en los balcones, en las aceras y en los soportales esperaban desde media tarde la salida de La Madonna, tras una calurosa jornada de más de 40 grados que terminó con una chispeo de verano hasta temer la suspensión de la procesión.

Ben Ahmed cuenta que la iglesia se construyó en el siglo XIX por orden del rey otomano de Túnez «en homenaje a su madre que era católica, de Cerdeña», y los italianos que emigraron las décadas posteriores se establecieron alrededor de este templo «con sus tradiciones, su religión y su historia, con el siciliano».

Numerosa comunidad italiana

La comunidad italiana llegó a ser casi el 90% de la población europea de Túnez, incluso durante la primera década del protectorado francés (1881-1956), porque había conseguido mantener ciertos privilegios.

Con la independencia del país, en 1956, gran parte marchó. Pero hoy no es difícil encontrar a italo–tunecinos, como ellos mismos se definen; de hecho, la revista Il Corriere di Tunisi sigue activa y La Maddona, protectora de Trapani, se sigue venerando en La Goleta.

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