Huevos para Santa Clara
Mejor que el paraguas, lleva huevos a las Clarisas para que no llueva en tu boda
Todas las bodas generalmente se celebran al aire libre, de ahí la importancia del buen tiempo. Para tener un soleado día, acuérdate de Santa Clara
Existe desde tiempos inmemorables la curiosa costumbre de llevar huevos a Santa Clara. La leyenda habla de entregar una docena de huevos a las Clarisas para que éstas recen por el buen tiempo a la santa.
Antiguamente existía la superstición de que el mal tiempo en una boda provocaría desgraciadas a la pareja durante el resto de sus vidas. Debido a esta preocupación, las novias no podían olvidarse de llevar una docena de huevos al monasterio de Clarisas Franciscanas más cercano y pedirles a las religiosas que rezasen para tener buen tiempo en tan señalado día. Estos huevos tenía que pedirlos la madre de la novia a vecinos y amigos como señal de bendición y compromiso hacia los novios y los llevaba la propia novia al monasterio.
Paz en el matrimonio
Con el tiempo la costumbre ha evolucionado. Muchas familias empezaron a ofrecer no solo una docena sino hasta tres o cuatro docenas de huevos, obsequio que trataba de encender el fervor de las hermanas clarisas.
Respecto a quién tiene que ser el encargado de ofrecer la ofrenda hay varias versiones: la tradicional, es decir, que debe ser la novia quien lleve los huevos, y otras fuentes en las que se indica que es la madre de la misma o sus amigas las que deben llevar la docena al monasterio.
Ante todo, no debemos olvidar que Santa Clara no ha sido nunca la patrona del buen tiempo, sino de la paz en el matrimonio.