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Accidente de Adamuz

«Llévame a mí»: el último rosario de una madre para salvar a sus nietos en Adamuz

Fidel, hijo de una víctima del descarrilamiento, relata el testimonio de fe de su madre que murió rezando mientras su familia sobrevivía entre los hierros del vagón

La tragedia ferroviaria en Adamuz se ha cobrado la vida de más de 40 personas. Fidel, hijo de una de las fallecidas en el siniestro, además de tener a su hermano ingresado en la UCI, ha querido compartir el relato de los últimos instantes de su madre, una mujer cuya vida estuvo marcada por la devoción y cuyo final parece haber sido un último acto de intercesión.

Naturales de Huelva, Fidel define a su familia así: «Somos muy cofrades, muy rocieros… personas que nos agarramos a la fe desde que mi madre me lo inculcó», explica. Esa educación religiosa no fue un mero adorno, sino el pilar al que se aferraron en el momento del impacto. Según su testimonio, su madre «iba rezando el rosario» en el momento del accidente.

Fidel sostiene con que el desenlace, pese a la pérdida, esconde un 'milagro'. Está convencido de que «mi madre hizo que el amor de su vida, Jesús de Nazaret, hiciera el milagro de decir: 'Oye, llévame a mí, deja a mis nietos aquí, deja a mi hijo aquí'».

Por otra parte, su hermano Luis Carlos, atrapado durante una hora y media entre los restos del tren, sentía cómo se le iba la vida mientras se asfixiaba bajo el metal. «Con los pies tocaba cadáveres», relató a su hermano tras ser rescatado. Fue en ese entorno donde, usando sus propios pies, logró sacar a sus hijos por una ventana para ponerlos a salvo. Más allá del suceso, Luis Carlos pidió a Fidel que contara lo sucedido porque «muchas veces vamos muy equivocados y le damos valor a cosas banales, cosas que no tienen sentido».

Fidel lamenta hoy los gestos perdidos, como aquellos besos que a veces no dio a su madre. «Qué equivocación, porque ahora ya no la puedo oler más, no la puedo sentir, no la puedo tocar, no puedo ver cómo se me iba siendo viejita y chiquetita», relata emocionado. «La vida, en cualquier momento, te da un vuelco, te golpea y te dice: 'Ostras, pon los pies en la tierra y valora lo que tienes'», añade.

A pesar del duelo, Fidel no ha querido dejar pasar la oportunidad de agradecer la ola de solidaridad recibida desde Huelva, Córdoba y el resto de España: «Esto es el corazón que tenemos los españoles... al final lo que prevalece es esto: el corazón que tenemos, el ser humano y el saber qué es la vida».