El escritor Vittorio Messori ha fallecido este Sábado Santo, 3 de abril
Muere Vittorio Messori, el gran cronista de las razones de la fe
El autor de Informe sobre la fe y Cruzando el umbral de la esperanza ha fallecido a los 84 años este Viernes Santo, el mismo día en que la Iglesia conmemora la Pasión que él analizó con rigor histórico durante décadas
Vittorio Messori (Sassuolo, 1941) ha fallecido a las 21:45 de este Viernes Santo en su casa de Desenzano del Garda. Habría cumplido 85 años en pocos días, y su muerte marca el fin de una era en la literatura religiosa contemporánea. Messori no fue un teólogo de escritorio, sino un buscador incansable de la historicidad de los Evangelios que logró vender millones de ejemplares abordando la fe con la precisión de un periodista y el rigor de un historiador.
De la fe nula a la conversión por los textos
Nacido en una familia marcadamente anticlerical y formado en la atmósfera laicista de la Universidad de Turín bajo la tutela de figuras como Bobbio–participó en la Resistencia partisana durante la Segunda Guerra Mundial– y el político Galante Garrone, nada en su juventud hacía presagiar su destino. Sin embargo, en 1964, la lectura de los Evangelios dio un giro radical a su vida. Aquellos textos, que calificó de «concisos y esenciales», resonaron en él de tal forma que abandonó su agnosticismo para dedicarse al estudio de la Cristología en Asís.
Su irrupción definitiva en el panorama cultural internacional se produjo en 1976 con la publicación de Hipótesis sobre Jesús. El ensayo, fruto de doce años de investigación, se convirtió en un fenómeno editorial al hacer accesible para el gran público el debate sobre la veracidad histórica del Nazareno, iniciando lo que muchos consideran una «nueva y moderna apologética», como recoge el portal de noticias vaticano.
El confidente de los Papas
Messori pasará a la posteridad por haber sido capaz de sentar frente a su grabadora a las figuras más influyentes de la Iglesia. En 1984, publicó Informe sobre la fe, el resultado de días de conversación en Bressanone con el entonces cardenal Joseph Ratzinger. Aquel libro no solo introdujo el pensamiento del futuro Benedicto XVI al mundo, sino que supuso una advertencia temprana sobre las derivas ideológicas en el seno de la Iglesia.
Diez años más tarde, repitió el hito con Juan Pablo II en Cruzando el umbral de la esperanza, donde el Pontífice polaco respondió directamente a 35 preguntas formuladas por el periodista. Su influencia era tal que fue el elegido por el propio Karol Wojtyla para anunciar al mundo, a través de un editorial en el Corriere della Sera, que no renunciaría al pontificado a pesar de su enfermedad a principios de los años 2000.
Vittorio Messori junto al entonces cardenal Joseph Ratzinger
El «clavo de la fe»
A diferencia de otros autores contemporáneos, Messori siempre priorizó el kerygma —el anuncio de la muerte y resurrección de Cristo— sobre las cuestiones morales. Solía repetir una máxima que definía su enfoque: «Sin el clavo de la fe, la percha de la moral no se sostiene». Para él, en un mundo secularizado, era estéril discutir sobre ética si antes no se daban razones sólidas para creer en la historicidad de los hechos evangélicos.
En sus últimos años, tras perder a su esposa Rosanna en 2020, Messori se retiró al lago de Garda, donde profundizó en su devoción mariana y en el estudio de las apariciones de Lourdes. Invirtió sus propios recursos en la creación de la capilla de Nuestra Señora del Olivo en la abadía benedictina de Maguzzano.
Cierra su biografía una coincidencia que él mismo, como gran analista de signos, habría apreciado: terminar su vida el día en que el mundo recuerda la muerte de aquel Jesús al que dedicó cada una de sus páginas.