León XIV subiendo al avión de regreso a Roma
León XIV, ante su viaje a Hispanoamérica: «Actuará con gran libertad y desbordará cualquier intento de instrumentalización política»
El exembajador uruguayo ante la Santa Sede Guzmán Carriquiry desgrana en un desayuno informativo en Roma las claves de la primera gira del Pontífice por Uruguay, Argentina y Perú
Tres países, once días y una región cargada de desafíos y esperanzas. El Papa León XIV prepara su primera gran gira hispanoamericana que le llevará del 6 al 17 de noviembre a Uruguay, Argentina y Perú. Un viaje cuyo significado y alcance analizó este martes en Roma el profesor Guzmán Carriquiry, secretario emérito de la Pontificia Comisión para Hispanoamérica y exembajador de Uruguay ante la Santa Sede, en un encuentro con periodistas.
A pesar de que la visita se realiza poco tiempo después de la intervención quirúrgica del Pontífice, Carriquiry subrayó la fortaleza física y la firme determinación de León XIV. «Confieso que era de los pocos que dudaba hasta hace unos días de que el viaje pudiera realizarse. Esto demuestra que los médicos han considerado que tiene una consistencia física fuerte y evidencia el vivo deseo del Papa por ir al encuentro de nuestros pueblos», afirmó el diplomático uruguayo.
Aunque la gira se desarrolla en un contexto regional de creciente secularización, Carriquiry insistió en que el Pontífice será acogido con fervor. «El Papa León XIV será recibido en Hispanoamérica con los brazos abiertos, con afecto y devoción, pero esta vez la acogida tendrá un sabor especial», explicó, recordando la expectativa que genera la figura del Papa nacido en Chicago pero con profundo corazón misionero.
Argentina: superar la polarización
Uno de los focos de mayor atención política se centra en Argentina, donde se prevén convocatorias multitudinarias en el parque de Palermo y en el Santuario de Luján. Frente a los intentos de lectura ideológica, Carriquiry fue contundente: «La gran participación popular sepultará cualquier burdo intento de capitalizar políticamente la presencia del Papa».
Al evaluar la relación entre el Pontífice y el Gobierno de Javier Milei, el exembajador afirmó que el presidente argentino «tendrá la preocupación y el temor de saber que no podrá controlar al Papa León, porque el Pontífice actuará con gran libertad y no se olvidará de hablar con firmeza sobre los graves problemas de justicia social en el país».
No obstante, advirtió de que «sería un gran error por parte de quienes pretendan juzgar el viaje del Papa como una mayor o menor contradicción con el Gobierno de Milei». Según el analista, León XIV pedirá a los argentinos «que alcen la mirada por encima de una polarización política bastante mezquina». Asimismo, remarcó que el Papa acude a cubrir una histórica ausencia tras el fallido viaje de Francisco a su patria, desmarcándose de quienes buscan enfrentar ambos pontificados: «Se equivocan tanto quienes esperan que este pontificado sepulte el de Francisco como los fundamentalistas que lo consideran una simple continuidad menor».
Perú: el reencuentro del «hermano adoptivo» con su tierra misionera
Para Carriquiry, el clímax pastoral del viaje se vivirá en Perú. Allí el Papa no acude solo como Santo Padre, sino como «un hermano adoptivo adoptado por el pueblo peruano», puesto que desarrolló una intensa labor como misionero agustino y obispo en Chiclayo.
Con una población donde más del 70 % se confiesa católica y con una piedad popular profundamente arraigada —como la devoción multitudinaria al Señor de los Milagros—, se espera que la misa final en las inmediaciones del aeropuerto de Lima congregue a más de un millón y medio de fieles en lo que será una auténtica fiesta nacional.
Uruguay: la «puerta de entrada» y el impacto en el país más laico
Uruguay actuará como la «puerta de entrada a Hispanoamérica», ya que será la primera etapa del viaje. Carriquiry repasó el prolongado proceso de secularización estatal en su país, donde históricamente se eliminaron las fiestas religiosas del calendario oficial —transformando la Navidad en el «Día de la Familia» o la Semana Santa en la «Semana de Turismo»— y donde recientemente el Parlamento aprobó una drástica ley de eutanasia.
Pese a este trasfondo laicista, la respuesta popular ha roto todos los esquemas: las 60.000 entradas disponibles para la misa papal en el Estadio Centenario de Montevideo se agotaron en apenas dos días, logrando un récord nacional. «El laicismo decrepito no ofrece contribuciones a la educación ni grandes ideales; la presencia del Papa está agrietando ese nihilismo práctico y repondrá en el corazón de los uruguayos preguntas inquietantes, preguntas de sentido y de fe», aseveró Carriquiry.
El itinerario uruguayo incluirá momentos como la visita al barrio de Casavalle —una de las zonas más vulnerables de Montevideo— y la peregrinación al Santuario de la Virgen de los 33 en Florida. Carriquiry anticipó que León XIV defenderá con claridad la Doctrina Social de la Iglesia y la dignidad humana desde la concepción hasta la muerte natural, abordando temas de familia, aborto y eutanasia con firmeza.
En la conclusión del encuentro, Carriquiry enfatizó que la figura de León XIV trasciende el ámbito eclesial para situarse como un referente ético global. Según explicó, en medio de la mediocridad política y las convulsiones geopolíticas actuales, la sociedad percibe en el Papa a «un personaje con autoridad moral que viene a decirnos cosas importantes y a clamar por la paz». Su condición de ciudadano estadounidense con un corazón formado en el servicio a Hispanoamérica le otorga, según el analista, una posición privilegiada para tender puentes entre el Norte y el Sur global en materias críticas como la justicia social, la integración regional y la lucha contra el narcotráfico.