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El Papa Francisco ha recibido en audiencia a la Unión Italiana de Ciegos y Deficientes VisualesGTRES

El Papa rechaza el asistencialismo con las personas discapacitadas: «La Iglesia no te mira así»

El Pontífice ha asegurado que el «punto de vista de los cristianos hacia la realidad de la discapacidad no es ni debe ser el pietismo o el asistencialismo»

El Papa Francisco ha rechazado la reducción de una mirada «asistencialista» y compadecida hacia las personas con discapacidad al tiempo que ha animado a ser conscientes de que «la fragilidad, asumida con responsabilidad y solidaridad, es un recurso para todo el cuerpo social y para la comunidad eclesial».

«Solemos asociar la discapacidad a la idea de necesidad, de asistencia y, a veces, a un cierto patetismo. No, el Papa no te mira así; la Iglesia no te mira así», ha enfatizado el Papa durante el discurso a los miembros de la Unión Italiana de Ciegos y Deficientes Visuales, a quienes ha recibido en el Vaticano. El Pontífice ha asegurado de este modo que el «punto de vista de los cristianos» hacia la realidad de la discapacidad «ya no es ni debe ser el pietismo o el asistencialismo».

La sociedad italiana tiene necesidad de una esperanza que nace del testimonio de las personas que no se cierran, no lloran sobre sí mismasPapa Francisco

Francisco ha agradecido al Consejo Nacional de la Unión Italiana de Ciegos y Deficientes Visuales su compromiso en el acompañamiento a estas personas y ha citado a Santa Lucía, patrona de las personas con deficiencias o enfermedades visuales.

Necesidad de esperanza

«Lucía, mártir de Siracusa, nos recuerda con su ejemplo que la más alta dignidad de la persona humana consiste en dar testimonio de la verdad, siguiendo la propia conciencia cueste lo que cueste, sin doblez ni compromiso. Esto significa estar del lado de la luz, servir a la luz, como evoca el propio nombre de Lucía. Ser personas claras, transparentes y sinceras; comunicarnos con los demás de forma abierta, clara y respetuosa», ha señalado.

«Los ciegos y deficientes visuales, bien formados en principios éticos y conciencia cívica, están en primera línea para construir comunidades inclusivas, en las que todos puedan participar sin avergonzarse de sus limitaciones y fragilidades, cooperando con los demás para complementarse y apoyarse», ha destacado el Papa.

En este sentido, Francisco ha recordado que «la sociedad italiana tiene necesidad de esperanza»; una esperanza que nace del "testimonio de las personas que, en su propia condición de fragilidad, no se cierran, no lloran sobre sí mismas, sino que trabajan junto a los demás para mejorar las cosas».