«Quisiera subrayar una cosa: cada uno de vosotros, incluso la persona más anciana, la persona más enferma, la persona más débil, cada uno de vosotros tiene muchísimo valor, porque todos somos creados a imagen de Dios, todos compartimos esta dignidad de ser hijos e hijas de Dios. Y tantas veces el mundo de hoy quisiera hacernos olvidar este hecho, pero no es así», aseguró el Pontífice.