Papa León XIV Sagrada Familia Montserrat Barcelona
León XIV urge a una formación litúrgica profunda: «No es una especialización para expertos, sino una disposición interior»
En una carta remitida al cardenal Arthur Roche con motivo de un encuentro en Oregón, el Pontífice subraya la importancia de la fidelidad a los ritos y la ars celebrandi de toda la asamblea
La Santa Sede ha hecho pública una carta del Papa León XIV dirigida al Cardenal Arthur Roche, Prefecto del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. El documento, enviado con ocasión de una conferencia litúrgica en la Abadía de Mount Angel, en Oregón (EE. UU.), pone el foco en la necesidad apremiante de revitalizar la vida litúrgica de la Iglesia mediante una formación constante tanto del clero como de los laicos.
Recogiendo el magisterio de su predecesor en la carta apostólica Desiderio Desideravi, el Santo Padre recuerda que la formación en la fe no es un área reservada a unos pocos académicos. Al contrario, citando sus propias palabras, subraya que esta formación «no es una especialización para unos pocos expertos, sino más bien una disposición interior de todo el Pueblo de Dios».
No obstante, León XIV señala que existe una prioridad ineludible en la preparación de los ministros ordenados. Estos, en virtud de su sacramento, están llamados a actuar como «mistagogos», es decir, aquellos que «toman de la mano a los fieles y los acompañan en el conocimiento de los sagrados misterios».
El domingo como escuela de formación
Para el Pontífice, la oportunidad práctica más inmediata para esta educación se encuentra en la celebración dominical de la Eucaristía, centro del ritmo anual del año litúrgico. El Papa insiste en que estas celebraciones deben ser «profundamente formativas», promoviendo un entendimiento cada vez mayor de la ars celebrandi.
Esta «maestría en la celebración» no compete únicamente al sacerdote celebrante, sino que debe ser expresada por toda la asamblea reunida. El objetivo final es ambicioso pero claro: que los católicos sean formados «tanto para la liturgia como por la liturgia».
Uno de los puntos más firmes de la misiva es el llamamiento a la fidelidad a los textos e instrucciones aprobados. León XIV hace una referencia directa a sus recientes catequesis sobre la Constitución Sacrosanctum Concilium, instando a los sacerdotes y preparadores a mostrar un respeto escrupuloso por los ritos promulgados por los santos papas Pablo VI y Juan Pablo II.
Este respeto, advierte el Papa, no debe ser una cuestión de rúbricas externas, sino que debe brotar de una «actitud interior de apertura y confianza en Dios», manifestando siempre una «humildad ante su grandeza y una sincera fidelidad a la comunión eclesial».