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León XIV ha recibido en audiencia a los obispos y «obispas» de la confesión luterana de NoruegaVatican Media

León XIV insta a los luteranos noruegos a buscar «vías de reconciliación» ante la creciente hostilidad global

León XIV insistió en que la búsqueda de la unidad no es accesoria, sino el núcleo de la misión encomendada a los discípulos de Cristo

En un período marcado por la inestabilidad internacional y la polarización, el Papa León XIV ha recibido en audiencia a los líderes luteranos de la Iglesia de Noruega en una sala contigua al Aula de Audiencias del Vaticano.

El Santo Padre ha aprovechado esta cita ecuménica con los obispos y «obispas» de esta confesión protestante para hacer un llamamiento en favor de la unidad de los cristianos y la fraternidad, señalando que los gestos de comunión, por pequeños que parezcan, son indispensables en un tiempo definido por las hostilidades.

Durante su discurso, el Pontífice no ha eludido la gravedad del escenario geopolítico y social contemporáneo. León XIV constató con preocupación la existencia de una «creciente animosidad entre los pueblos», la cual se manifiesta no solo en los grandes conflictos armados de carácter internacional, sino también en el día a día de las naciones, donde impera una frecuente amargura en el debate político y social.

Frente a la tentación humana de responder con hostilidad a quienes sostienen posturas divergentes, el Papa recordó que Jesucristo marcó un camino alternativo. «La bondad y la caridad tienen el poder de desarmar», aseveró el Obispo de Roma, agradeciendo de manera expresa el deseo compartido de los prelados noruegos de avanzar en la senda de la reconciliación y la comunión mutua.

Una misión cimentada en el Bautismo

Haciendo suyas las palabras del Evangelio de san Juan —«que sean completamente uno, para que el mundo crea que tú me has enviado» (Jn 17, 23)—, León XIV insistió en que la búsqueda de la unidad no es accesoria, sino el núcleo de la misión encomendada a los discípulos de Cristo.

En este sentido, el Sucesor de Pedro exhortó a los obispos y «obispas» luterano a seguir estrechando lazos de cooperación basándose en el Bautismo común y en el servicio conjunto para promover la paz y la justicia.

El Papa invitó a los presentes a buscar inspiración en el testimonio de los primeros cristianos y mártires cuyas reliquias y lugares sagrados custodia la ciudad de Roma.

Asimismo, puso como faros de santidad a dos figuras cruciales de la fe en el norte de Europa: san Olaf y santa Sunniva.

De ellos destacó que sus vidas, enteramente consagradas a Dios y al prójimo, no solo contribuyeron a cohesionar y unir a los pueblos en su época, sino que hoy siguen siendo un testimonio perdurable del poder transformador del amor cristiano.