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Los médicos alertan del alto consumo de drogas peligrosas en fiestas: «Provocan un daño irreversible»
Este estupefaciente es apodado como «K» o «Ket» y actúa como un anestésico, produciendo sensaciones de euforia desapegada, sobre todo, cuando se toma en dosis altas
El consumo de ketamina entre los jóvenes de 16 a 24 años alcanzó un récord en 2023, y casi uno de cada 25 jóvenes admitió haber consumido la droga en el Reino Unido, según las últimas cifras. Ahora, informes actuales muestran un crecimiento relevante en el consumo de este estupefaciente.
Un nuevo informe publicado en el British Medical Journal reveló que entre 2023 y 2024, 3.609 personas iniciaron tratamientos para la adicción a la ketamina en Inglaterra, una cifra ocho veces superior a las 426 reportadas solo una década antes.
Comúnmente, esta droga es apodada como «K» o «Ket» y actúa como un anestésico, produciendo sensaciones de euforia desapegada, sobre todo, cuando se toma en dosis altas. Tomarla puede ser fatal, si se mezcla con otras drogas, ya que puede aumentar la frecuencia cardiaca y la presión arterial de un usuario, lo que lo pone en riesgo de sufrir un paro cardíaco repentino.
Los profesores del King´s College de Londres han expresado su preocupación por el hecho de que los niños consuman la droga en horario escolar y por su efecto negativo que puede producir en la salud de ellos.
La doctora Irene Guerrini, psiquiatra de adicciones del King's College de Londres, dijo en el nuevo informe: «El uso a largo plazo puede dañar seriamente la salud física y mental, disminuyendo la calidad de vida, afectando las relaciones personales y perjudicando el rendimiento académico o profesional».
Uso clínico de la ketamina
La ketamina se usa clínicamente como anestésico general, con dosis aún más bajas recetadas para el dolor crónico, la depresión resistente al tratamiento y los pensamientos suicidas. También hay algunas pruebas de que puede ser eficaz en el tratamiento del trastorno de estrés postraumático y la adicción al alcohol.
Sin embargo, la doctora Guerrini advirtió que el medicamento se usa con más frecuencia en dosis de 250 mg o más de manera recreativa, lo que puede disminuir rápidamente las sensaciones e incluso inhibir la memoria.
Efectos secundarios
Se tiene conocimiento de que la tolerancia a esta droga, habitualmente distribuida en forma de polvo para ser inhalado por los usuarios, se desarrolla rápidamente. Esto hace que los consumidores necesiten cada vez más cantidad de la sustancia para sentir el mismo subidón, lo que aumenta el riesgo de sobredosis o de experimentar efectos secundarios adversos graves, como problemas de vejiga.
Más de una cuarta parte de los consumidores habituales de ketamina en el Reino Unido experimentan al menos un problema relacionado con la vejiga, como una dolorosa sensación de ardor al orinar, necesidad de orinar con más frecuencia e incontinencia.
Las dosis más altas también pueden provocar un fenómeno conocido como el «agujero k», una intensa sensación de disociación y de imposibilidad de conectar con la realidad. Según el Dr. Guerrini, la única forma de tratar estos problemas graves es la abstinencia, en la que una persona decide activamente dejar de tomar la droga.
Si un usuario no deja de tomar el medicamento, puede producirse un «daño irreversible en la vejiga y los riñones», advirtió la doctora. Todo ello, dando lugar a que aquellas personas necesiten un trasplante de vejiga o tratamientos regulares de instilación de la vejiga, donde se usan medicamentos para tratar de estirar la vejiga a su tamaño normal
En cambio, el Ministerio del Interior está considerando reclasificar el medicamento, pero las opiniones siguen divididas, y el Dr. Guerrini advierte que la clasificación no es el único problema.