.Lavar la ropa
Hogar
Cómo lavar tu ropa para que dure más tiempo, según un estudio
En ocasiones, cometemos errores al lavar nuestras prendas que hacen que estas duren mucho menos de lo que deberían
Poner lavadoras o lavar ciertas prendas a mano es algo que hacemos de forma habitual a lo largo de la semana. Y debido a que es una tarea más del hogar, no siempre prestamos la atención necesaria al realizarla, lo que hace que, en ocasiones, cometamos errores que pueden llegar a afectar a la calidad de los tejidos.
Un estudio respaldado por Procter & Gamble y realizado por científicos de la Universidad de Leeds sobre cómo debemos usar la lavadora para proteger nuestras prendas ha indicado cuáles son los ciclos idóneos para conservar mejor los tejidos y los colores de la ropa.
Ciclos cortos y agua fría
Por norma general, lavar la ropa con ciclos breves y agua fría reduce la transferencia de tinte y la liberación de microfibras. Esta práctica no solo preserva mejor el color y la forma de las prendas, sino que también disminuye significativamente la cantidad de fibras sintéticas y naturales que se desprenden durante el lavado y llegan al sistema de aguas residuales. Estudios recientes demuestran que reducir la temperatura del agua a 25 °C y usar ciclos de 30 minutos puede disminuir la liberación de microfibras hasta en un 52 % y la pérdida de tintes hasta en un 74 %.
Además de los beneficios ambientales, estos ciclos suaves prolongan la vida útil de la ropa, ayudando a contrarrestar la percepción de que las prendas pierden calidad tras pocos lavados. El uso de detergentes avanzados, como los que incorporan enzimas activas a bajas temperaturas, permite mantener la eficacia del lavado sin necesidad de recurrir a programas largos o calientes, lo que a su vez contribuye a reducir el consumo energético hasta en un 66 % por carga.
En conjunto, estas prácticas —lavado en frío, ciclos cortos y el uso de detergentes adecuados— representan un enfoque accesible y efectivo para abordar la contaminación por microfibras desde el hogar. Combinadas con filtros incorporados en las lavadoras y mejoras en el diseño de textiles, ofrecen un camino claro hacia una lavandería más sostenible, tanto en términos de impacto ambiental como de durabilidad de las prendas.