Ozempic
Cómo evitar el efecto rebote de las inyecciones de Ozempic
Un sencillo procedimiento de «reinicio intestinal» puede prevenir el efecto rebote tras la interrupción del tratamiento con GLP-1
Un procedimiento ambulatorio podría convertirse en una alternativa para evitar el efecto rebote tras abandonar los fármacos para adelgazar. Así lo sugiere un estudio que se presentará en la Semana de las Enfermedades Digestivas (DDW) 2026, donde se apunta a que hasta un 70 % de los pacientes podría mantener la pérdida de peso sin necesidad de medicación.
El problema no es menor. Casi uno de cada cinco adultos con obesidad ha recurrido a tratamientos basados en agonistas del receptor GLP-1, como la tirzepatida. Sin embargo, muchos abandonan el tratamiento por su coste, efectos secundarios o por rechazo a un uso prolongado, lo que suele traducirse en una recuperación del peso perdido en un plazo medio de 18 meses.
El nuevo estudio aporta la primera evidencia procedente de un ensayo aleatorizado, ciego y controlado con placebo sobre el potencial de una técnica conocida como rejuvenecimiento de la mucosa duodenal.
«A pesar de la eficacia de los medicamentos GLP-1, muchas personas dejan de tomarlos debido a su costo, los efectos secundarios o simplemente porque no desean tomar un medicamento a largo plazo», explica la doctora Shelby Sullivan, autora principal del estudio. «Sin embargo, si suspenden estos medicamentos, la gran mayoría de los pacientes recuperan el peso perdido y se pierden los beneficios metabólicos».
En este contexto, añade en un comunicado, «encontrar un tratamiento que permita a los pacientes suspender estos medicamentos sin recuperar el peso ni perder los beneficios metabólicos es una necesidad urgente».
Cómo funciona el procedimiento
La técnica consiste en una intervención endoscópica que aplica calor controlado para eliminar la capa superficial dañada del duodeno, la primera porción del intestino delgado. Este proceso estimula la regeneración de tejido nuevo y busca restablecer el equilibrio metabólico.
El ensayo, denominado REMAIN-1, analiza si este «reseteo» del intestino puede ayudar a mantener la pérdida de peso tras dejar la medicación.
Los datos disponibles corresponden a una cohorte inicial de 45 participantes que habían perdido al menos un 15 % de su peso corporal con tratamiento farmacológico. De ellos, 29 se sometieron al procedimiento real y 16 a uno simulado.
Tras seis meses de seguimiento, los pacientes del grupo tratado recuperaron significativamente menos peso. Mientras que el grupo control recuperó aproximadamente el doble, quienes recibieron la intervención mantuvieron más del 80 % de la pérdida inicial, con una recuperación media de apenas tres kilos.
Además, la diferencia entre ambos grupos aumentó con el tiempo, lo que sugiere un efecto sostenido.
«Lo que resulta especialmente alentador es que el beneficio parece aumentar con el tiempo en lugar de disminuir, y que se comporta como un fármaco en cuanto a la respuesta a la dosis», subraya Sullivan. «Eso nos da la seguridad de que estamos actuando sobre el mecanismo biológico correcto».
Seguridad y perspectivas
El procedimiento, todavía en fase experimental, no registró complicaciones graves. Según la investigadora, la recuperación es rápida: «Se puede retomar la rutina diaria en aproximadamente un día», indica.
La técnica actúa sobre el intestino delgado, donde se producen hormonas clave en la regulación metabólica. Dietas ricas en grasas y azúcares pueden alterar esta zona, afectando la respuesta del organismo a los alimentos y favoreciendo problemas como la resistencia a la insulina.
El «rejuvenecimiento» de la mucosa busca revertir estos cambios y consolidar el nuevo equilibrio metabólico alcanzado tras la pérdida de peso.
El ensayo REMAIN-1, con más de 300 participantes y patrocinado por Fractyl Health, ya ha completado su fase de reclutamiento. Se espera que los primeros resultados de la cohorte principal se conozcan a finales de 2026, paso previo a una posible solicitud de autorización para su uso clínico.
De confirmarse estos datos, el procedimiento podría abrir una nueva vía terapéutica para el control del peso a largo plazo sin dependencia de fármacos.