No es recomendable comer dulce por la noche porque el azúcar eleva la energía
Si tomas dulce por la noche dormirás peor, esto es lo que dice la ciencia
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan dormir, como mínimo, un promedio de siete horas diarias. Sin embargo, más 4 millones de españoles padecen algún tipo de trastorno del sueño crónico y grave.
Los trastornos del sueño incluyen una amplia variedad de afecciones que se caracterizan por su capacidad de alterar los patrones normales de sueño, tanto en cantidad como en calidad, causando malestar físico, psicológico y sociológico grave o discapacidad.
Un estudio realizado por la dietista e investigadora en nutrición clínica Raedeh Basiri y publicado en Frontiers demostró que los niveles de azúcar en sangre, tanto en personas con diabetes como sin ella, están relacionados con la calidad del sueño. La investigación descubrió que los patrones de glucosa en sangre, el control de la diabetes y el tipo de alimentos que consumen las personas se asociaban con la calidad del sueño.
Las personas con diabetes tenían mayor probabilidad de tener problemas para dormir, ser diagnosticadas con trastornos del sueño y tener una duración anormal del sueño en comparación con las personas sin diabetes. Quienes tenían prediabetes mostraron patrones similares, pero no tan marcados.
Un manejo dietético estricto y el control de la diabetes se asociaron con más dificultades para dormir, lo que sugiere que el estado del azúcar en sangre y los tipos de alimentos que consume pueden desempeñar un papel importante en lo bien que duerme.
Dietas bajas en proteínas
Las dietas bajas en proteínas, especialmente combinadas con un alto consumo de grasas, se asociaron de forma más consistente con un sueño deficiente en general. Por otro lado, las dietas bajas en carbohidratos y altas en grasas se asociaron con una menor probabilidad de dormir poco, tanto en personas con diabetes como en aquellas con niveles normales de glucosa en sangre.
Dormir poco es perjudicial para la salud
La investigación de Basiri destaca la importancia de considerar tanto los patrones dietéticos como el estado del azúcar en sangre al desarrollar estrategias para mejorar el sueño.
Trastornos del sueño
El insomnio, definido como la dificultad para conciliar o mantener el sueño a pesar de tener unas buenas condiciones para hacerlo, es el trastorno del sueño más prevalente en España. Afecta a aproximadamente al 20 % de la población y conlleva consecuencias que van más allá de las molestias nocturnas, ya que impacta en la salud física y emocional de quienes lo sufren.
Otro trastorno del sueño común en España es la apnea obstructiva del sueño, que afecta al 5-7 % de la población y se caracteriza provocar pausas en la respiración durante el sueño, interfiriendo en el descanso y aumentando a largo plazo el riesgo padecer de enfermedades vasculares (como ictus), diabetes y otros problemas de salud graves.
Por otra parte, entre el 5-10% de los españoles padecen el síndrome de piernas inquietas (SPI), una afección que se manifiesta por sensaciones desagradables en las extremidades que aparece al atardecer o durante la noche y en reposo y provoca un impulso irresistible de moverlas durante el descanso, lo que dificulta la capacidad de conciliar el sueño y mantenerlo de manera adecuada.