Verano y canas
Canas en verano: cómo cuidarlas y protegerlas del sol, el calor y la piscina
Con la llegada del calor y a pocas semanas del inicio oficial del verano, el cabello canoso requiere cuidados específicos para evitar que las altas temperaturas y la exposición solar deterioren su aspecto y salud. La ausencia de melanina, el pigmento natural que protege el cabello de la radiación ultravioleta, hace que las canas sean especialmente vulnerables a la sequedad, la oxidación y la aparición de tonos amarillentos no deseados.
Especialistas en cuidado capilar advierten de que el cabello blanco o gris necesita una atención diferente durante los meses más cálidos para conservar su brillo, suavidad e hidratación.
«Un reto ahora en verano para los cabellos blancos más puros está en eliminar los reflejos amarillos que surgen de la exposición solar y potenciar los plateados», explica Paul Tudor, estilista del salón David Künzle Fuencarral, en Madrid.
Según el experto, el uso de champús específicos altamente nutritivos ayuda a compensar la mayor fragilidad y sequedad que suele presentar este tipo de cabello. «Las mascarillas nutritivas y los aceites vegetales de acabado permiten que el pelo se vea más hidratado, nutrido y libre de encrespamiento», señala. En cambio, desaconseja recurrir a ceras o geles de peinado, ya que «atraen el polvo y el smog».
Carbón activo vegetal
Por su parte, Sol Santos, educadora capilar y fundadora de la firma ecológica By Sol Santos, destaca el papel del carbón activo vegetal como aliado para mantener el tono natural de las canas. «El carbón activo elimina tanto toxinas metálicas como residuos químicos y agentes contaminantes. En el cabello canoso actúa neutralizando los reflejos amarillentos, manteniendo el pelo blanco más puro, luminoso y brillante», afirma.
La especialista recuerda que las canas son más propensas a la deshidratación, una circunstancia que se acentúa durante los episodios de calor intenso. Esta situación puede favorecer la sequedad, el encrespamiento y la rotura de la fibra capilar, especialmente en cabellos ondulados o rizados.
Precaución con secadores y planchas
Los expertos coinciden en que la exposición frecuente a herramientas térmicas puede agravar estos problemas. Por ello, recomiendan aplicar siempre un protector térmico antes de utilizar secadores, planchas o tenacillas.
«El cabello, mejor secado al aire libre. Evitemos usar planchas y otras herramientas calientes, también el cepillado demasiado enérgico. Las canas es mejor peinarlas suavemente una vez que están secas con un peine desenredante», aconseja Paul Tudor.
Los especialistas también alertan sobre el uso de tintes de baja calidad, que pueden dañar aún más un cabello ya de por sí delicado y recomiendan optar por productos lo más naturales y orgánicos posible, así como incorporar tratamientos capilares formulados con aminoácidos, vitamina B3, liposomas o activos lipídicos que contribuyan a mejorar la salud global del cabello.
Alimentación rica en proteínas
Asimismo, destacan la importancia de mantener una alimentación equilibrada rica en proteínas, ya que los nutrientes también desempeñan un papel relevante en la fortaleza y calidad de la fibra capilar.
En definitiva, el cabello canoso necesita una protección especial durante el verano. La hidratación, la protección frente al sol y la elección de productos adecuados son claves para evitar el amarilleamiento, combatir la sequedad y mantener unas canas saludables, brillantes y bien cuidadas durante toda la temporada estival.