Pequeñas alteraciones en el corazón podría alertar del riesgo de cáncer años antes del diagnóstico
El corazón podría avisar años antes del desarrollo de algunos tipos de cáncer
La remodelación temprana del corazón podría convertirse en una herramienta clave para identificar a personas con mayor riesgo de desarrollar cáncer, según un estudio reciente liderado por investigadores de UCLA Health que encontró asociaciones significativas entre cambios estructurales y funcionales cardíacos y la aparición de distintos tumores.
Los resultados de la investigación, publicados en la revista científica del American Heart Association, refuerzan la creciente evidencia sobre la estrecha conexión biológica entre las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.
La investigación sugiere que determinadas alteraciones cardíacas podrían aparecer al mismo tiempo, o incluso antes, que los procesos biológicos asociados al desarrollo tumoral, lo que abre la puerta a nuevas estrategias de detección y prevención precoz.
«Este estudio indica que los cambios estructurales y funcionales del corazón pueden producirse simultáneamente, o incluso preceder, a los mecanismos biológicos relacionados con el cáncer», explica Xinjiang Cai, autor principal del trabajo. Según el especialista, los hallazgos aportan nuevas pruebas de que ambas patologías comparten factores biológicos comunes y podrían estar más interrelacionadas de lo que se pensaba.
Para llevar a cabo la investigación, el equipo analizó datos del Multi-Ethnic Study of Atherosclerosis (MESA), uno de los estudios poblacionales más amplios realizados en Estados Unidos para evaluar factores de riesgo cardiovascular.
La cohorte incluyó a más de 6.000 adultos de entre 45 y 84 años sin antecedentes de enfermedad cardiovascular al inicio del seguimiento. Los participantes fueron reclutados entre 2000 y 2002 en seis centros urbanos del país y representaban una muestra diversa de la población estadounidense, integrada por personas blancas no hispanas, afroamericanas, hispanas o latinas y estadounidenses de origen chino.
Al comienzo del estudio, todos los participantes se sometieron a una resonancia magnética cardíaca para evaluar con precisión la estructura y la función del corazón. Posteriormente, los investigadores realizaron un seguimiento durante una media de 18 años para identificar la aparición de nuevos casos de cáncer.
A través de modelos estadísticos multivariables, el equipo examinó la relación entre los parámetros obtenidos mediante resonancia magnética y el riesgo posterior de desarrollar distintos tipos de tumores. Entre ellos se incluyeron cáncer de próstata, mama, colorrectal, pulmón y otros cánceres específicos de la población femenina.
Los investigadores destacan que estos hallazgos podrían tener importantes implicaciones clínicas en el futuro. Si nuevas investigaciones confirman la relación observada, determinadas alteraciones cardíacas detectadas mediante técnicas de imagen podrían convertirse en marcadores tempranos capaces de identificar a personas con mayor riesgo de desarrollar cáncer años antes de la aparición de síntomas.
Además, el estudio respalda una visión cada vez más integrada de la salud cardiovascular y oncológica. En los últimos años, numerosos trabajos han señalado que ambas enfermedades comparten factores de riesgo como la inflamación crónica, el envejecimiento biológico, alteraciones metabólicas y determinados mecanismos moleculares.
Los autores subrayan, sin embargo, que los resultados no demuestran una relación causal directa entre los cambios cardíacos y el cáncer, sino una asociación que deberá ser investigada con mayor profundidad. Aun así, consideran que el trabajo representa un paso importante para comprender mejor cómo interactúan dos de las principales causas de enfermedad y mortalidad en todo el mundo.
La investigación abre nuevas líneas de estudio orientadas a desarrollar estrategias preventivas más eficaces, capaces de abordar de manera conjunta el riesgo cardiovascular y oncológico, dos ámbitos que la ciencia considera cada vez más conectados.
Ideas clave del estudio
- Las personas que experimentan pequeños cambios iniciales en la estructura y la función de su corazón —un proceso conocido como «remodelación cardíaca»— pueden tener un mayor riesgo de desarrollar cáncer en el futuro.
- El aumento de la masa muscular cardíaca se asoció con un mayor riesgo de cáncer de mama.
- La disminución de la función de la aurícula izquierda se asoció con un mayor riesgo de cáncer colorrectal.
Cáncer de mama
La relación más sólida se observó entre el aumento de la masa ventricular izquierda y el riesgo de cáncer de mama. Tras ajustar los resultados por factores de riesgo cardiovasculares y oncológicos tradicionales, los investigadores comprobaron que las personas con un índice más elevado de masa ventricular izquierda presentaban una mayor probabilidad de desarrollar esta enfermedad.
Las personas con un índice más elevado de masa ventricular izquierda presentaban una mayor probabilidad de desarrollar cáncer de mama
Además, el estudio reveló que una menor deformación máxima de la aurícula izquierda, indicador de la capacidad de contracción y funcionamiento de esta cavidad cardíaca, se asociaba con un mayor riesgo de cáncer colorrectal. Por el contrario, quienes mostraban mejores valores de esta medición registraron una incidencia significativamente menor de este tipo de tumor.
Durante el seguimiento se detectaron 790 nuevos casos de cáncer, incluidos tumores de mama, colorrectales, pulmonares y de próstata. Los datos mostraron que la incidencia de cáncer aumentaba a medida que empeoraban los indicadores de remodelación cardíaca evaluados mediante resonancia magnética.
Los autores subrayan que los resultados muestran una asociación, pero no demuestran una relación causal. «Los hallazgos no significan que una mayor masa ventricular izquierda provoque cáncer de mama ni que una mejor función auricular prevenga el cáncer colorrectal», explicó el investigador principal, Cai. También advirtió de la posible influencia de factores no medidos y de sesgos propios de los estudios observacionales.