Una mujer se protege de los mosquitos

Una mujer se protege de los mosquitosGetty/ Hmeljak Vladimir

Los cinco errores más comunes al protegerse de los mosquitos

La farmacéutica Piluca Barrau explica cuáles son los repelentes que realmente funcionan

Cada verano, miles de personas salen de casa convencidas de que están bien protegidas frente a los mosquitos. Llevan una pulsera antimosquitos, encienden una vela de citronela en la terraza o recurren a un spray porque es «natural». Sin embargo, muchas de estas soluciones ofrecen una protección muy limitada, especialmente frente al mosquito tigre, una especie cada vez más extendida en España y capaz de transmitir enfermedades en determinadas circunstancias.

«La pregunta que más me hacen en la farmacia durante el verano es cuál es el mejor repelente. Y la respuesta no está en la marca ni en el precio, sino en el principio activo que contiene y en la forma de aplicarlo», explica Piluca Barrau, farmacéutica experta en dermocosmética y formulación.

Conocer qué productos cuentan con respaldo científico, cómo deben utilizarse y cuándo una picadura requiere atención médica puede marcar la diferencia entre disfrutar del verano con tranquilidad o exponerse a riesgos innecesarios.

Todos los repelentes no son iguales

El primer error suele producirse en el momento de la compra. Aunque el mercado ofrece una gran variedad de repelentes, no todos tienen la misma eficacia. Los principios activos que actualmente cuentan con mayor evidencia científica frente al mosquito tigre son DEET, icaridina e IR3535, recomendados por organismos internacionales para prevenir las picaduras.

«Muchas personas eligen el repelente por la marca, el olor o porque alguien se lo ha recomendado. Sin embargo, lo importante es leer la composición. El principio activo marca la diferencia», señala Piluca Barrau.

Confiar sólo en la citronela

Las velas de citronela, las pulseras antimosquitos y algunos aceites esenciales se han popularizado en los últimos años, pero su eficacia es limitada y no deberían sustituir a un repelente adecuado. «Pueden utilizarse como complemento, pero confiar únicamente en ellos puede generar una falsa sensación de protección, especialmente en zonas donde el mosquito tigre está presente», explica la farmacéutica.

Aplicar mal el repelente

Escoger un buen producto no garantiza una protección eficaz si no se utiliza correctamente. El repelente pierde efectividad con el paso de las horas, el sudor o los baños, por lo que debe reaplicarse siguiendo siempre las instrucciones del fabricante. Además, cuando también se utiliza protector solar, el orden es importante: primero debe aplicarse el fotoprotector y, una vez absorbido, el repelente. «Muchas personas creen que el producto ha dejado de funcionar porque es malo, cuando simplemente ha pasado demasiado tiempo desde la aplicación», apunta Barrau.

No todo sirve para todos

La edad, el estado de salud o el destino del viaje condicionan la elección del repelente. En los bebés menores de un año la protección debe basarse principalmente en medidas físicas, como mosquiteras o ropa adecuada. Los niños, las mujeres embarazadas o quienes viajan a países donde circulan enfermedades transmitidas por mosquitos necesitan productos y recomendaciones específicas. «No existe un repelente universal. La mejor elección depende de quién vaya a utilizarlo y de dónde vaya a exponerse a los mosquitos», afirma la especialista.

Restar importancia a los síntomas

La mayoría de las picaduras solo provocan picor, enrojecimiento e inflamación leve que desaparecen en pocos días. Para aliviar las molestias, Piluca Barrau recomienda evitar rascarse, lavar la zona con agua y jabón y aplicar frío local o productos específicos aconsejados en la farmacia.

Sin embargo, hay situaciones que requieren valoración médica.

Si la inflamación aumenta progresivamente, aparece dolor intenso, supuración, fiebre o una reacción alérgica importante, conviene consultar con un profesional sanitario. En muchos casos, el problema no es la picadura en sí, sino una infección secundaria provocada por el rascado continuado.

También es importante acudir a un centro sanitario cuando, tras una picadura o después de haber viajado a países donde enfermedades como el dengue son endémicas, aparecen síntomas generales como fiebre alta, dolores musculares intensos o un importante malestar.

La farmacia, una aliada

Además de ayudar a elegir el repelente más adecuado, los farmacéuticos desempeñan un papel importante en la prevención durante los meses de verano.

Resolver dudas sobre qué productos pueden utilizar los niños o las embarazadas, explicar cómo aplicar correctamente un repelente o identificar cuándo una picadura necesita valoración médica forman parte del consejo sanitario que ofrecen a diario.

«La prevención empieza mucho antes de la picadura. Elegir bien el repelente, saber utilizarlo y consultar ante cualquier síntoma compatible con una enfermedad transmitida por mosquitos o ante una evolución anómala de la picadura son medidas sencillas que pueden marcar la diferencia», concluye Piluca Barrau.

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