En verano en frecuente las otitis
El truco de los otorrinos para evitar la otitis si se queda agua en el oído
Piscinas, playas y ríos son algunos de los grandes protagonistas del verano. Sin embargo, además de proteger la piel del sol, los especialistas recuerdan la importancia de cuidar los oídos, especialmente cuando el agua queda retenida en el conducto auditivo tras el baño.
En la mayoría de los casos, el agua entra y sale del oído sin causar problemas. No obstante, cuando permanece atrapada en el conducto auditivo, la humedad favorece la proliferación de bacterias y hongos, aumentando el riesgo de desarrollar una otitis externa, una infección especialmente frecuente durante los meses de verano.
El uso de alcohol boricado
Para las personas que sufren este problema de forma repetida, algunos especialistas recomiendan el uso de alcohol boricado, una solución elaborada a partir de alcohol y ácido bórico que ayuda a secar el conducto auditivo.
El doctor José Manuel Colio, otorrinolaringólogo del grupo sanitario Ribera en el Hospital de Dénia, explica que «el alcohol boricado -de venta libre en farmacias- se mantiene un minuto en el oído y cuando sale, se lleva la humedad con él, que es la que facilita la infección, sobre todo en esta época del año».
En la misma línea, la pediatra y otorrinolaringóloga Roxana Spini explica en sus redes sociales que este producto actúa modificando el pH del conducto auditivo externo, lo que favorece que el agua retenida se evapore con mayor rapidez y disminuya el riesgo de otitis externa.
No obstante, la especialista insiste en que no debe utilizarse de forma indiscriminada: «Solo la recomiendo en los pacientes que tengan otitis externas a repetición, o sea, en un verano dos o tres otitis. Pero ojo, no hay que abusar porque la idea es secar el oído».
En estos casos, la recomendación es aplicar una o dos gotas de alcohol boricado en cada oído después del baño, siempre siguiendo las indicaciones de un profesional sanitario y evitando su uso si existe perforación del tímpano, dolor intenso, supuración o cualquier otra patología del oído que requiera valoración médica.