Aunque exista una gran variedad de panes, la duda nos asalta en el supermercado fundamentalmente entre dos opciones: pan blanco o integral

Aunque exista una gran variedad de panes, la duda nos asalta en el supermercado fundamentalmente entre dos opciones: pan blanco o integralPxhere

Alimentación

Pan blanco o integral: ¿cuál es la mejor opción?

La diferencia básica entre ellos es que uno está elaborado con harina obtenida del grano entero del cereal y el otro se produce con harina refinada

Un alimento que no suele faltar en ningún hogar es el pan. Para desayunar, para acompañar a las comidas o para hacerse un buen sándwich o bocadillo. Compuesto por harina, agua y sal, es tradicional en los cinco continentes, además de asequible y saciante.
Aunque exista una gran variedad de panes, la duda nos asalta en el supermercado fundamentalmente entre dos opciones: pan blanco o integral.
La diferencia básica entre ellos es que el plan integral está elaborado con harina obtenida del grano entero del cereal –con el salvado y el germen–, mientras que el blanco se produce con harina refinada. El integral conserva todos los elementos del grano de trigo y, por tanto, todos sus beneficios nutricionales, mientras que el pan blanco se le han retirado el salvado y el germen en el proceso de refinación.

Valor nutricional

El pan integral aporta el doble o el triple de fibra comparado con el blanco, así como más vitaminas, sales minerales y compuestos fitoquímicos. Pero cuidado: la Federación Española de Nutrición (FEN) advierte que se comercializa el pseudointegral, al que se le ha añadido artificialmente fragmentos de salvado a la harina blanca. «Este pan ha sido elaborado con grano que no contiene el germen, la parte más rica en vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales, por lo que su calidad es inferior a la del pan integral auténtico». Por tanto, conviene fijarse en el etiquetado a la hora de ir a comprar y, si nos decantamos por el integral, asegurarnos de que lo es al cien por cien.
Al comer este tipo de pan no quiere decir que estemos ingiriendo menos calorías –de hecho, tienen prácticamente las mismas–, sino más fibra. Esta, además de ayudar a tratar el estreñimiento, tiene otras propiedades, como retardar la absorción de glucosa, controlar los niveles de colesterol y provocar sensación de saciedad.
Además de esto, el pan integral es rico en hidratos de carbono complejos, selenio, sodio, fósforo, hierro, magnesio, tiamina y niacina. En el blanco, en cambio, abunda el selenio y el zinc.
Como conclusión podríamos decir que el pan integral es más completo, porque nos aporta más propiedades nutricionales que el blanco.
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