Trabajo con jefe tóxico

Un jefe problemático puede terminar teniendo consecuencias tanto emocionales como físicasGetty Images

Las señales de alerta para detectar a un jefe tóxico

La psicoterapeuta Kathleen Saxton explica que un jefe problemático puede terminar teniendo consecuencias tanto emocionales como físicas

En un mundo ideal, todos nos llevaríamos bien con nuestros compañeros y superiores en el trabajo. Pero en la vida real las relaciones laborales pueden ser más complicadas, las personalidades pueden chocar y pueden surgir conflictos. Sin embargo, no llevarse especialmente bien con un jefe no significa necesariamente que exista una relación tóxica pero, según los psicólogos sí que hay determinados comportamientos que pueden indicar una dinámica laboral perjudicial y conviene aprender a identificar.

Según la psicoterapeuta Kathleen Saxton, algunos empleadores pueden llevar estas dinámicas al extremo. En su libro Astuto y poderoso, la especialista explica cómo puede manifestarse el liderazgo narcisista, tanto de manera evidente como a través de comportamientos más sutiles.

Exceso de encanto

Según explica Saxton en un artículo publicado el Daily Mail,, una de las primeras señales a las que conviene prestar atención es el exceso de encanto. A primera vista, recibir numerosos elogios por parte de un nuevo jefe puede parecer algo positivo. Sin embargo, un comportamiento excesivamente halagador puede cambiar con el tiempo y formar parte de una dinámica más problemática.

Una vez que el empleado ha quedado convencido por ese encanto inicial, puede producirse un cambio repentino en la actitud del superior: «Esos primeros días dorados se convierten en una versión de la realidad a la que intentas regresar constantemente. Tras el encanto inicial, llega un principio psicológico conocido como 'refuerzo intermitente', donde la recompensa se ofrece con la frecuencia justa para mantenerte motivado», explica Saxto.

La psicoterapeuta señala además que un jefe tóxico puede alternar de forma impredecible entre la «calidez y el retraimiento», dejando al trabajador sin saber qué actitud encontrará en cada momento.

Frases que hacen saltar las alarmas

Kathleen Saxton también destaca algunas expresiones que pueden ser señales de alerta cuando aparecen dentro de una relación laboral problemática.

Entre ellas se encuentran frases como: «Eres demasiado emocional, demasiado sensible», «Si te importara este trabajo, lo harías funcionar» o «Tienes suerte de estar aquí».

Más allá de las palabras concretas, la psicoterapeuta considera importante observar cómo afecta esta relación laboral al propio bienestar.

La salud en peligro

La relación con un jefe problemático puede terminar teniendo consecuencias tanto emocionales como físicas. Saxton pone como ejemplo el caso de una mujer que desarrolló insomnio crónico, irritabilidad y cefaleas tensionales, además de sufrir pérdida de apetito.

Por este motivo, recomienda hablar con amigos y familiares sobre lo que está ocurriendo y buscar apoyo cuando la situación resulte difícil de gestionar. En algunos casos, señala, el impacto puede ser lo suficientemente importante como para que sea necesario recurrir a ayuda profesional para procesar la experiencia.

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