Los dos químicos presentes en los protectores son sospechosos de ser disruptores endocrinos
Verano
Los peligros de los protectores solares caseros: «No dejes que te alarmen estos pseudoinfluencers naturales»
En verano somos más sensibles a la radiación, por lo que es importante utilizar protección solar
Las redes sociales, aunque muy útiles, también son un caldo de cultivo para la proliferación de todo tipo de mitos y bulos. De hecho, en esta época del año es habitual encontrar muchos perfiles que cuestionan la seguridad y efectividad de los protectores solares comerciales, esenciales en verano para la protección de nuestra piel. Desde la cuenta de Instagram de Álex Docampo, dermatólogo, se ha abordado este tema, recordándonos que no todo lo que se dice en internet es completamente cierto. Muchos, impulsados por el deseo de ganar seguidores, esparcen miedo respecto a productos que, según la regulación, están rigurosamente controlados.
La realidad del protector solar
Los protectores solares no son inherentemente peligrosos. Docampo destaca que la industria cosmética tiene un fuerte interés en desarrollar productos seguros y efectivos. Los protectores solares son, de hecho, unos de los pocos cosméticos que tienen que demostrar su eficacia debido a la importancia de su función en la protección de la piel ante la radiación solar.
En el vídeo, se mencionan los intentos de muchas personas de crear protectores solares caseros utilizando ingredientes simples. Sin embargo, se debe tener en cuenta que estos no tienen el mismo estándar de protección que aquellos formulados en laboratorios. La mezcla de óxido de zinc con disolventes en casa, aunque pueda parecer una solución viable, resulta ineficaz. Cuando se tritura en casa, las partículas no se distribuyen uniformemente, dejando espacios vacíos que pueden resultar peligrosos, ya que permiten que los rayos del sol penetren la piel.
Docampo también llama la atención sobre problemas de salud que son más prevalentes que la falta de un protector solar efectivo. La epidemia de sedentarismo, junto con hábitos como el consumo excesivo de alcohol y comida procesada, presentan riesgos mucho mayores para la salud que el uso de una crema solar convencional. En este contexto, centrarse únicamente en el uso de protectores solares caseros podría desviar la atención de cuestiones más críticas que afectan a la población.