Los horarios de las comidas influyen en la salud ósea, según un nuevo estudio
Cenar tarde y saltarse el desayuno: las consecuencias para tu salud
Ciertos hábitos de vida, como el sedentarismo, el consumo de alcohol y el tabaquismo, incrementan el riesgo de desarrollar osteoporosis, sin embargo, hasta ahora, la relación entre la dieta y la salud ósea no estaba muy clara. Según un estudio, publicado en Journal of the Endocrine Society, saltarse el desayuno y cenar tarde podría aumentar el riesgo de desarrollar osteoporosis.
El Dr. Hiroki Nakajima, de la Universidad Médica de Nara, en Japón, explica: «El objetivo de nuestra investigación fue analizar cómo los hábitos de vida, en especial los alimenticios, influyen en el riesgo de fracturas osteoporóticas» y añade: «Observamos que saltarse el desayuno y cenar tarde se asociaban con una mayor probabilidad de desarrollar osteoporosis. Además, estos patrones alimentarios poco saludables suelen estar vinculados a otros factores de riesgo, como el tabaquismo, la falta de actividad física y el mal descanso».
El estudio utilizó datos de médicos de 927.130 adultos (45,3 % hombres y 54,7 % mujeres) para investigar la relación entre el estilo de vida y el diagnóstico de fracturas osteoporóticas (cadera, antebrazo, vértebras y húmero).
Los resultados mostraron que quienes adoptaban hábitos poco saludables –como fumar, consumir alcohol diariamente, dormir poco, evitar el desayuno y cenar tarde– tenían mayores probabilidades de recibir un diagnóstico de osteoporosis.
«Estos hallazgos indican que prevenir la osteoporosis y las fracturas no solo depende de una alimentación saludable, sino también de una mejora integral del estilo de vida», señaló Nakajima.
Elevación de los niveles de glucosa
Un estudio, publicado en Nutrition & Diabetes, del grupo Nature, el pasado mes de noviembre explicaba que ingerir más del 45 % de las calorías del día a partir de las cinco de la tarde se asociaba a una elevación de los niveles de glucosa, con las consecuencias perjudiciales que esto comporta para la salud, independientemente del peso y la grasa corporal de la persona. La doctora Diana Díaz Rizzolo explicaba que unas cifras elevadas de glucosa mantenidas en el tiempo tienen implicaciones como un mayor riesgo de progresar hacia diabetes tipo 2, un incremento del riesgo cardiovascular, por el daño en los vasos sanguíneos que provoca la glucosa alta, y una mayor inflamación crónica, que agrava el daño cardiovascular y metabólico.
El horario de las comidas, por sí solo, puede afectar negativamente al metabolismo de la glucosa, al margen de la cantidad de calorías consumidas a lo largo del día y del peso y la grasa corporal del individuo.