Thomas Erikson, autor de Rodeados de mentirosos (Ed. Planeta)
Cómo desenmascarar a un mentiroso sin levantar sospechas, según Thomas Erikson
El experto en comportamiento y lenguaje corporal Thomas Erikson lo explica en su nuevo libro Rodeados de mentirosos (Ed. Planeta)
Existe la mentira piadosa, la que surge por error sin darnos cuenta, la que se comente por omisión o aquella que es fruto del egoísmo para conseguir un beneficio propio. Lo cierto es que todo el mundo miente en mayor o menor medida. El experto en comportamiento y lenguaje corporal Thomas Erikson explica que, de hecho, mentir es algo bastante instintivo y muy habitual, lo difícil es reconocer y manejar a los mentirosos que nos rodean. Para esta difícil tarea el autor de la exitosa serie internacional Rodeados de idiotas ha vuelto con Rodeados de mentirosos (Ed. Planeta), un manual donde explora por qué mentimos, así como la manera en que esto afecta a los que nos rodean.
En Rodeados de mentirosos, Thomas Erikson analiza las raíces psicológicas de la mentira y muestra el impacto que tiene en nuestras relaciones personales y profesionales. Basándose en su conocido modelo de colores, el autor enseña a identificar distintos perfiles de mentirosos, a desenmascarar sus estrategias y, sobre todo, a aprender a gestionar la sinceridad en nuestra vida diaria.
Con ejemplos claros, Erikson explica cómo algunas mentiras surgen como mecanismos de defensa —el típico «estoy bien, gracias»—, mientras que otras se utilizan para manipular, mejorar la reputación o conseguir ventajas. Y aunque en ocasiones pueda parecer más fácil o conveniente recurrir al engaño, el autor recuerda que la sinceridad fortalece los vínculos auténticos, basados en la confianza y la aceptación.
En un mundo marcado por las fake news, el sesgo mediático y la desinformación en redes sociales, Erikson nos invita también a cultivar un sano escepticismo: contrastar fuentes, cuestionar titulares sensacionalistas y pensar dos veces antes de compartir información.
¿Por qué mentimos?
Descubrir las razones que nos llevan a mentir es un paso esencial para poder reconocer y desenmascarar las falsedades en nuestro entorno.
Según explica Thomas Erikson, en muchos casos mentimos para protegernos: evitar un castigo, escapar de una crítica o librarnos de una consecuencia negativa. En otros, lo hacemos para proteger nuestras relaciones. Algunas personas piensan que decir la verdad puede herir o decepcionar a alguien cercano, por lo que prefieren disfrazar la realidad para mantener la armonía.
También hay quienes ven la mentira como una herramienta para obtener beneficios: alcanzar metas personales, conseguir ventajas competitivas o incluso sacar provecho económico. Otros la utilizan para mejorar su reputación, adornar un currículum o manipular situaciones en su favor. A veces, inventamos historias o maquillamos la realidad para presentarnos bajo una luz más favorable, ocultando defectos, errores o inseguridades.
Sin embargo, afirma el autor, «por muy tentador que resulte mentir para impresionar o evitar el rechazo optar por la sinceridad fomenta vínculos más sólidos y auténticos, basados en la confianza y la aceptación mutua».
Desenmascarar a los mentirosos
Para algunas personas, la mentira se convierte en un patrón de comportamiento. Esto puede deberse a que nunca experimentaron consecuencias por engañar, o a que aprendieron a verlo como el modo más fácil de gestionar sus relaciones sociales.
El autor propone un enfoque curioso: actuar como un buen periodista que investiga antes de hacer preguntas; cuanto más información se tiene más fácil será detectar la mentira.
Además, suele ser más productivo adoptar una actitud amable y abierta para que la otra persona se relaje y revele más de lo que pretende.
Quienes saben detectar engaños suelen lanzar preguntas inesperadas, a veces irrelevantes, que ayudan a poner a prueba la coherencia del interlocutor. Sin embargo, hay que tener cuidado: acusar de inmediato o interrogar con dureza puede hacer que la persona se cierre o cambie su relato.
Thomas Erikson afirma que «enfrentar a alguien que sospechamos que miente no es solo un ejercicio de verificación, sino un proceso delicado. Implica comprender sus motivos, cuidar la confianza mutua y, sobre todo, buscar claridad sin destruir el vínculo».
Aunque decir la verdad no siempre resulte fácil, casi siempre termina siendo lo más beneficioso
El experto en comportamiento añade: «No hay que olvidar que detrás de cada mentira hay una persona con miedos, ambiciones y vulnerabilidades. Por eso, la recomendación es mantener la calma: elegir un lugar neutral, practicar la escucha activa y utilizar un lenguaje corporal abierto. Lo fundamental es evitar culpar directamente y, en su lugar, mostrar empatía».