las limitaciones de movilidad suelen representar una de las primeras señales de deterioro funcional
La prueba casera que anticipa la pérdida de movilidad en mayores
Seis factores que anticipan el deterioro funcional
Predecir si una persona aparentemente sana tendrá dificultades para caminar o subir escaleras diez años después ha sido uno de los grandes retos de la geriatría. Ahora, una nueva investigación publicada en la revista científica JMIR Aging apunta a que el deterioro temprano de la movilidad podría anticiparse mediante mediciones sencillas realizadas en el hogar y herramientas de inteligencia artificial.
El estudio, desarrollado por un equipo internacional integrado por investigadores del Instituto Nestlé de Ciencias de la Salud y de la Universidad Sun Yat-sen, recuerda que las limitaciones de movilidad, como la dificultad para caminar o subir escaleras, suelen representar una de las primeras señales de deterioro funcional asociado al envejecimiento. Estas alteraciones pueden traducirse en pérdida de independencia y un aumento de los costes sanitarios.
Sin embargo, durante las fases iniciales, muchas personas compensan de forma inconsciente la pérdida de capacidad física adaptando sus movimientos, lo que dificulta detectar el deterioro antes de que avance.
Para analizar este fenómeno, el equipo, formado por Alberto Conde Freniche, Mo Chen, Dantong Wang, Denis Breuillé, Wei Hu y Yu-ming Chen, realizó un seguimiento durante casi siete años a 1.344 adultos sanos mayores de 45 años residentes en Guangzhou, China, todos ellos con movilidad intacta al inicio del estudio. Al finalizar el seguimiento, el 15,3 % de los participantes había desarrollado limitaciones tempranas de movilidad.
Seis factores clave
Mediante técnicas de aprendizaje automático, los investigadores lograron identificar seis factores clave capaces de predecir con precisión qué personas tenían mayor riesgo de desarrollar este deterioro funcional en el futuro.
- Edad
- Sexo
- Índice de Masa Corporal (IMC)
- Potencia de sentarse y levantarse (STS): Una medida de la potencia muscular de las piernas calculada a partir de una prueba estándar de levantarse de una silla.
- Adherencia a la dieta mediterránea: una puntuación nutricional basada en la ingesta de alimentos saludables.
- Ingesta de calcio en la dieta
Entre estos factores, el estudio halló que la edad avanzada, la menor fuerza muscular (STS), un IMC más alto y la escasa adherencia a una dieta de estilo mediterráneo fueron los predictores más significativos de futuras dificultades de movilidad.
Una de las principales ventajas del modelo desarrollado por los investigadores es que puede aplicarse mediante herramientas sencillas y accesibles desde el hogar. A diferencia de otros métodos diagnósticos que requieren equipamiento especializado o visitas médicas, este sistema se basa en datos fáciles de obtener.
Entre las pruebas utilizadas destaca el test de sentarse y levantarse, que únicamente requiere una silla convencional y un cronómetro para evaluar aspectos relacionados con la fuerza y la movilidad física.
«Este estudio demuestra que las limitaciones de movilidad tempranas pueden predecirse mediante medidas de rendimiento físico fáciles de obtener y factores nutricionales específicos», señalan los investigadores.
Los autores consideran que estos hallazgos podrían facilitar el desarrollo de herramientas digitales y aplicaciones móviles capaces de permitir a las personas evaluar su propio riesgo desde casa.
El estudio también advierte de que incluso adultos de mediana edad que se consideran sanos pueden presentar señales tempranas de deterioro funcional relacionadas con déficits musculares sutiles o una nutrición inadecuada.
Según los investigadores, identificar estos factores de riesgo antes de que aparezcan limitaciones graves ofrece una oportunidad para intervenir mediante cambios en el estilo de vida, como ejercicio físico específico y mejoras en la alimentación, con el objetivo de modificar la evolución del envejecimiento y preservar la autonomía durante más tiempo.