La endometriosis afecta al 10 % de las mujeres en edad reproductiva
Regla dolorosa: cómo distinguir un dolor menstrual normal de uno peligroso
La endometriosis es un trastorno crónico que afecta al 10 % de las mujeres en edad reproductiva
La endometriosis es una enfermedad crónica en la que el tejido que normalmente crece dentro del útero lo hace fuera. Según recoge la literatura científica, la enfermedad afecta aproximadamente al 10 % de las mujeres en edad reproductiva.
Sin embargo, uno de los principales problemas asociados a esta dolencia es el retraso en su diagnóstico, que puede prolongarse entre seis y diez años desde la aparición de los primeros síntomas.
Con motivo de la conmemoración del Día Mundial de la Endometriosis, que se celebra el sábado 14 de marzo, especialistas de Vithas han querido sumarse a las iniciativas destinadas a dar visibilidad a esta patología crónica.
Por qué se origina
La endometriosis se origina cuando un tejido similar al endometrio, es decir, el que recubre la cavidad interna del útero, comienza a desarrollarse fuera de su ubicación habitual. Este crecimiento anómalo suele localizarse en los ovarios, las trompas de Falopio o el peritoneo, aunque en algunos casos también puede aparecer en órganos como el intestino o la vejiga. Al igual que ocurre con el endometrio durante el ciclo menstrual, este tejido responde a los estímulos hormonales, lo que desencadena procesos inflamatorios, dolor intenso, formación de adherencias y, en numerosas ocasiones, problemas relacionados con la fertilidad.
Dolor menstrual incapacitante
Los especialistas de Vithas coinciden en señalar que, pese a su elevada prevalencia, la endometriosis continúa siendo una enfermedad infradiagnosticada. Uno de los factores que explican esta situación es la normalización social del dolor menstrual incapacitante, una percepción que durante años ha contribuido a restar importancia a síntomas que en realidad pueden indicar la presencia de esta patología.
En este sentido, la ginecóloga del Hospital Vithas Medimar, la doctora Lorena Palacios, advierte de que «el retraso diagnóstico continúa siendo la principal problemática, especialmente en fases iniciales, cuando sería más relevante iniciar tratamiento para frenar la progresión y evitar secuelas como dolor crónico o afectación de la fertilidad». Además, recuerda que durante décadas «el dolor menstrual intenso se ha normalizado, lo que ha contribuido a minimizar los síntomas y retrasar la derivación adecuada».
Síntomas de una endometrosis
En la misma línea se pronuncia el doctor Enrique Cucarella, ginecólogo del Centro Médico Vithas Alzira, quien subraya la importancia de identificar los síntomas que deben despertar sospechas. Según explica, «la endometriosis debe sospecharse ante».
Signos de alarma
- Dolor menstrual intenso que incapacita o no mejora con analgésicos habituales
- Dolor pélvico crónico o dolor en las relaciones sexuales.
- También son signos de alarma el dolor al defecar u orinar durante la regla
- Dificultad para lograr un embarazo
Más allá de los síntomas físicos, esta enfermedad puede tener un impacto considerable en la vida diaria de quienes la padecen. La doctora Elena Espinosa, ginecóloga del Hospital Vithas Valencia Consuelo, destaca precisamente esta dimensión. «La endometriosis a veces no se ve, pero se siente. Es una enfermedad que deteriora de forma notable la calidad de vida de las mujeres afectadas, muchas veces incomprendidas por tratarse de una patología infradiagnosticada», afirma.
Cómo se diagnostica
En los últimos años, el proceso de diagnóstico ha experimentado una evolución significativa hacia métodos menos invasivos. El jefe del Servicio de Ginecología del Hospital Vithas Valencia Turia, el doctor Luis Montesinos, explica que «hoy las guías internacionales recomiendan un diagnóstico clínico basado en la historia clínica, la exploración y las pruebas de imagen, sin necesidad de confirmación quirúrgica en todos los casos». En la práctica clínica, la ecografía transvaginal se considera la prueba inicial más habitual, mientras que la resonancia magnética se reserva para situaciones más complejas o cuando existe sospecha de afectación profunda de los tejidos.
Respecto al seguimiento de las pacientes diagnosticadas, el doctor Alejandro Marín-Buck, ginecólogo del Hospital Vithas Castellón, señala que este suele realizarse con una periodicidad anual, aunque la frecuencia puede variar en función de la evolución clínica y de los planes reproductivos de cada mujer.
En este contexto, indica que «suele ser anual, aunque depende de la clínica y del proyecto reproductivo de cada mujer. En pacientes con deseo gestacional o endometriomas de mayor tamaño, se valora cirugía o derivación a reproducción asistida».
cólicos
Los profesionales de Vithas también destacan los avances registrados recientemente en el tratamiento y abordaje de la enfermedad. Entre ellos figuran las mejoras en las técnicas de diagnóstico por imagen, el desarrollo de nuevos fármacos como los antagonistas orales de GnRH o el dienogest, así como el perfeccionamiento de la cirugía laparoscópica. Este último procedimiento permite intervenir con mayor precisión, preservando la fertilidad en la medida de lo posible y reduciendo las complicaciones postoperatorias. Paralelamente, distintas líneas de investigación trabajan en el desarrollo de terapias no hormonales y en la aplicación de herramientas de inteligencia artificial que puedan facilitar un diagnóstico más temprano.
El dolor menstrual incapacitante no es normal ni algo que haya que soportar en silencioGinecólogo del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre
Por último, el doctor Eugenio Blanes, ginecólogo del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre, lanza un mensaje dirigido especialmente a las mujeres que conviven con síntomas compatibles con esta enfermedad o que ya han sido diagnosticadas. «El dolor menstrual incapacitante no es normal ni algo que haya que soportar en silencio. Cuando limita la vida diaria, afecta al trabajo, a las relaciones o al estado de ánimo, es momento de pedir ayuda». Asimismo, añade que «el acompañamiento debe ser cercano y continuado; informarse bien, no resignarse al dolor y sentirse escuchadas forma parte del tratamiento. Un diagnóstico adecuado permite ofrecer un plan individualizado y mejorar de forma significativa la calidad de vida».